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El regreso de Twin Peaks: esa serie con más fans que gente que la haya visto

En los años 1990 y 1991 se produjo la serie de culto probablemente más influyente de la historia. No es una exageración, es difícil encontrar una serie sin algún tipo de herencia directa de la obra de David Lynch y Mark Frost. Pese a su genialidad, a día de hoy esta serie sufre lo que se puede denominar el síndrome Ramones o JoyDivision, ya que si estos grupos hubieran vendido en su día tantos discos como camisetas en la actualidad, se habrían retirado multimillonarios tras un primer álbum. Pues bien, algo parecido pero a nivel televisivo ocurre con esta serie. Teniendo en cuenta que se emitió hace 25 años y que, para poder verla y entenderla en su momento lo normal sería tener un mínimo de quince años, los auténticos fans de la serie tendrán entre los 40 y los 55 años. Todo esto se produjo mucho antes de la era de oro de las series, del boom de HBO o de la masiva piratería por internet.

Otro punto a tener claro es que en un mundo en el que las descargas ilegales ya se pusieron a la orden del día, ésta no era una serie que se descargara, no era una novedad ni fácil de ver. No hubo tampoco numerosas reposiciones con grandes audiencias. Sí que se dieron casos de ventas de packs ya fuera primero en VHS o luego en DVD, y estos productos los consumieron fans de la serie o de David Lynch. ¿Por qué entonces hay tanto joven, tanto “millenial” que asegura admirar la serie si probablemente no la ha visto? ¿Por qué parece que alguien queda mal si dice que no la ha visto, que no le gusta o que se ha dormido intentando verla? ¿Por qué todo el mundo tiene que tener una opinión sobre esta obra de culto?

A menos de tres meses del estreno de su continuación vamos a dar la intención de este artículo es múltiple: dar información necesaria para poder disfrutar de los nuevos capítulos sin tener que haber visto la antigua serie, provocar el interés necesario para ver la obra desde su inicio, prevenir acerca de qué es Twin Peaks y qué no, qué nos encontraremos y cómo ha sido la piedra angular del desarrollo de la ficción televisiva a partir de los años noventa.

¿Qué es Twin Peaks?

La serie es casi un experimento pero sin el casi. Toma los elementos de un serial policiaco que no abre y cierra un caso en cada episodio, una trama coral hace discurrir un argumento que continúa y continúa. Con una realización impecable y una forma de narrar que poco tiene que ver con el estilo más excesivamente dinámico al que se ha llegado hoy en día, el thriller se mezcla con el costumbrismo, la tensión con el humor absurdo, y el surrealismo nos hace buscar significados que pueden serlo o no, pueden tener sentido o no, y pueden quedarse en la resolución de un caso o en el sentido de la vida con las fuerzas del bien enfrentándose a las fuerzas del mal en una epopeya metafísica sobrenatural. Todo depende de lo que quiera comprar el espectador y hasta dónde quiera llegar. Ese es uno de los grandes valores y puntos fuertes de la serie.

Algo que casi todo el mundo olvida es que no se trata de una serie con un único showrunner talentoso y revolucionario, no es una perla de la mente de David Lynch, se trata de una colaboración entre el famoso director con Mark Frost. Si bien el primero es mucho más conocido y venía de una trayectoria cinematográfica aclamada con películas de culto como El hombre elefante, Terciopelo azul o Dune, el señor Frost, no tan famoso, tenía también su buena carrera habiendo escrito películas como Los creyentes, el filme de serie B tan exitoso en los ochenta, ScaredStiff, o siendo principal guionista para televisión enEl ecualizador y, principalmente, la muy aclamadísima Canción triste de HillStreet por la cual fue nominado a un EMI. Así que no se trataba de ningún novato.

Si juntamos a estas dos brillantes mentes es lógico que salga como resultado Twin Peaks, ambos creadores tenían muchos puntos en común en cuanto a su forma de pensar, su imaginación y su talento. Si metemos todas las obras previas de los showrunners en una batidora y añadimos la producción de Aaron Spelling–sí, el de Sensación de vivir y Melrose Placenos sale esta arriesgada historia.

El público ni en ese momento ni ahora acepta que le seduzcan con cualquier cosa, así que eran necesarios varios elementos de atraccióncon los que el espectador se pudiera sentir familiarizado, seducido o intrigado.

Para empezar la historia comienza con la aparición de un cadáver, una joven vecina, Laura Palmer, envuelta en plástico y flotando en un lago hasta que llega a la orilla y es descubierta. Ya tenemos a los amantes del genero policiaco interesados.

Entra en escena un carismático agente del FBI, el agente Dale Cooper, que aúna las características típicas de lo que un personaje como él se supone que debe tener con otras un poco más estrafalarias. Por un lado tenemos la perspicacia (el efecto Sherlock Holmes), también la autoridad que viene de fuera viéndose en la necesidad de colaborar con la policía local lo cual puede llevara a confrontaciones o a ser la llave al carácter y la idiosincrasia del pueblo. Por otro nos atrapan unas excentricidades que van desde su seriedad laboral que se contrarresta con su desmedida amabilidad y buenos modales, la pasión que demuestra abiertamente ante los que cree los mejores cafés y las mejores tartas de cereza del mundo, y unas técnicas deductivas y de investigación inspiradas en su conocimiento del budismo y las costumbres de Tíbet. Su mejor amiga a quien confiesa todo es una grabadora de mano llamada Diane (quien en realidad no sabemos si es una secretaria en la distancia o el nombre que ha puesto al aparato).

Nada de esto se sostendría sin la espectacular actuación de Kyle MacLachlan, actor fetiche de Lynch capaz de ser serio, frío como un témpano, ofrecer una sonrisa socarrona sosteniendo una taza de café y parecer igual de impresionado por una actitud juvenil, una pista, unos ojos de una joven o un sueño revelador.

El último toque para propiciar que el público se enganche es algo tan banal como el atractivo son el físico de varios de los actores principales. No juzguemos sus imágenes de entonces desde la perspectiva de ahora ya que nos movemos en los cánones de hace más de 25 años. Tenemos al ya mencionado agente Cooper, al Sheriff Harry S. Truman interpretado por Michael Ontkean, y a las tres beldades como son la amiga de Laura, Donna Hayward (Moira Kelly), la camarera Shelly Johnson (Mädchen Amick) y la hija del dueño del hotel –y de otro negocio pero hasta aquí puedo leer- Audrey Horne (Sherilyn Fenn).

Partiendo de ahí, con un elenco enorme lleno de talento comenzamos a descubrir detalles del caso. En seguida sabemos que, de algún modo, está relacionado con un caso anterior que el agente Cooper conoce, de ahí que sepa dónde encontrar algunas pistas. Tanto o más interesante es conocer el pueblo y sus personajes, las vidas secretas e inconfesables de los jóvenes, los amores perdidos y los arrepentimientos de los adultos, las frustraciones laborales y de pareja, las ambiciones, la economía marcada por un gran hotel de montaña, un aserradero y un paraje natural en mitad de las montañas boscosas. Un pueblo aislado que esconde mil secretos y que, para colmo, empieza a mostrarnos sucesos sobrenaturales, fantasmas que no sabemos si son reales o no, si tienen que ver con la historia o no, pero que son factores que nos van enganchando más porque si bien lo que queremos son respuestas, lo que más nos gusta es que se nos vayan abriendo más interrogantes. Ahí es donde Twin Peaks fue una pionera y donde más arriesgó y sorprendió.

Un último punto clave a destacar en la serie es la música. Se hizo muy popular y tiene una serie de temas muy atractivos llegando a convertirse el disco en un superventas. Viendo hoy la serie el uso que se hace de las diferentes composiciones es un tanto repetitivo por la escasez de variaciones en el material,es más rica en la película. En todos los capítulos suenan los mismos temas para bien y para mal. De todos modos está muy bien utilizada, sobre todo en su primera temporada y es una obra maestra perfectamente reconocible desde su inicio. Como todo el mundo sabe es obra de Angelo Badalamenti, colaborador habitual de Lynch, y se ha confirmado su participación también en la nueva temporada.

El rodaje de las serie: etapas, parones, declives, fases, resurgimientos…

La serie constaba en su primera temporada de tan sólo ocho episodios, todos ellos dirigidos por David Lynch y escritos por él y Mark Frost, aunque en varios de ellos escriben otros dos guionistas en la sombra: Harley Peyton y Robert Engels . El episodio piloto puede considerarse una película más de David Lynch, un largometraje que dura hora y media. Para algunos es de sus mejores obras, yo no lo elevaría a ese nivel, luego explicaré por qué.

El proyecto que se desarrolló en 1990 no cerraba la trama, es más, acababa con un acontecimiento traumático que abría nuevos interrogantes. Se puede afirmar que la fórmula televisiva es una manera más fácil de acercarse al “universo Lynch”, sin embargo no me canso de decir que es una serie de televisión de 1990, era otra forma de narración, era diferente del cine. Hay películas de ese momento que no han envejecido en absoluto pero ésta, al igual que cualquier otra serie de aquel año o de los inmediatamente posteriores ha envejecido peor por ejemplo que Terciopelo azul, de 1986, porque se trata de otro lenguaje. Es uno de los hándicaps a la hora de ponerse a ver la serie ahora.

Por la primera temporada, Twin peaks ganó los Globos de oro en 1991 a mejor miniserie dramática, mejor actor principal (Kyle MacLachlan) y mejor actriz de reparto (Piper Laurie). Fue un éxito abrumador de crítica y público. La audiencia ansiaba más así que aún en 1990 dio comienzo la segunda temporada. Resulta increíble la celeridad del proceso y por eso se entienden algunos errores cometidos a partir de entonces.

La segunda temporada iba a constar de 9 episodios en un principio, que se prorrogarían después a 18, para terminar en 22 para poder hacer un rescate de emergencia. Al término de esos primeros nueve capítulos se daba a conocer quién era el asesino de Laura Palmer, lo cual para muchos, incluido el propio Lynch fue un error. La serie bien debería haber terminado ahí y más cuidada, o tendría que haber seguido sin resolverse el principal misterio.

El señor Lynch se vio forzado a dejar de dirigir los capítulos no porque le apartaran del proyecto como se ha llegado a decir, nada más lejos, seguía estando involucrado como productor ejecutivo pero estaba ocupado con la promoción de su película Corazón salvaje. Para ser justos ahí comienzan una serie de contras, pero también una serie de pros.

En cuanto Lynch deja de estar a los mandos de la dirección no es que baje la calidad, es que parece que estéticamente estemos viendo otra serie. Sé que suena a crítica que se pasa de entendida, pero es la realidad, el ritmo es más lento, los planos arriesgados llaman la atención en lugar de encajar bien, casi se convierte en una parodia de Twin Peaks.

Los guiones también se ven afectados, claro está. Si bien había muchas tramas además de la central, como por un lado ya sabemos mucho de los personajes y  del principal misterio,tienen que llenar el contenido de nuevas historias u otras secundarias que pasan a primer término. Como cabía esperar la transición sale mal también en este aspecto. Muchas de las críticas vienen motivadas por una mayor presencia de escenas de humor, cosa que irritó a los fans. También hay algunos personajes que pierden toda su fuerza, su razón de ser. No voy a hacer spoilers pero me veo forzado a poner un ejemplo: el motero pasa a ser soporífero, su historia aburre, no interesa, no aporta nada abriendo una trama que no lleva a ningún lado. No daré más datos concretos y no he revelado nada importante.

De todos modos, para ser justos, no todo fue tan mal en esos capítulos de la serie. Se conoce algo más del pasado de Cooper y, sobre todo, se abren más las posibilidades para explorar los aspectos paranormales de la serie. Éste es un aspecto en el que se ahonda y del que, cuando David Lynch y Mark Frost vuelven a estar más encima del proyecto, tiran hasta confeccionar la gran obra maestra que es el último episodio. Antes he mencionado a dos guionistas en la sombra durante la primera temporada, Harley Peyton y Robert Engels, pues bien, ellos son quienes mantienen cierto nivel en la serie y quienes consiguen que no se hunda. Los capítulos que no escriben ellos son los más flojos mientras que ellos que habían trabajado codo con codo con Lynch y Frost el año anterior conocían mejor la esencia, el lenguaje, los personajes y, sobre todo, los secretos al modo que la gustan a Lynch.

Es en estos capítulos cuando se pasa manifestar un fondo que, si bien se ha desvelado sobrenatural desde un comienzo, comienza ahora a adoptar unos matices metafísicos. ¿No recuerda esto a alguna serie sobre una isla? En fin, divago. Es cuando el principal misterio pasa de ser quién mató a Laura Palmer a qué son la Logia Negra y la Logia Blanca.

De este modo, como ya he dicho, Lynch y Frost vuelven a tomar las riendas por completo y se llega a la culminación absoluta en fondo y forma, Lynch en estado puro, el más parecido a Carretera perdida o Mulholland Drive. Comentaba al comienzo del artículo que para muchos el episodio piloto de la serie es uno de los mejores trabajos de Lynch, a mí me gusta, pero creo que el último episodio que también es de larga duración supera el resto de la seriecon creces y sólo está a su altura la película Twin Peaks: Fuego camina conmigo producida de forma inmediatamente posterior a la serie.

La película: conociendo a Laura Palmer.

Una característica de las obras de Lynch es que, si bien lo que quiere que no tenga sentido o importancia no lo tiene en absoluto, todo lo demás está medido al milímetro y no hay nada que no encaje. Esto es lo que mantiene al espectador de la serie con los ojos como platos y agarrado en tensión a su butaca cuando ve Twin Peaks: Fuego, camina conmigo.

La película se estrenó en Cannes en 1992 y fue un fracaso de crítica y público. En realidad por mucha revolución que causara la serie, no deja de ser una película continuación de un producto televisivo. ¿Cómo va a triunfar eso en un festival tan “intelectualmente elevado” como Cannes?

Es curioso como dos años antes se había conseguido todo lo contrario con el estreno de la serie y en esta ocasión, con la gran obra maestra que a mi parecer es la película, los palos llovieron de todos lados. Bien pensado tampoco es de extrañar ya que perduraba el desencanto por el bajón de la segunda temporada y, al igual que ahora, aunque no fuera por internet, también había “haters” en los medios o entre el público. Ay… esa época en la que para ver tu serie tenías que estar pendiente de la hora y del canal una vez a la semana, y que para comentarla había que juntarse cara a cara con los conocidos que también estaban enganchados a la misma serie. El caso es que hubo cierta decepción al no cerrarse en la película el incomprendido final abierto y misterioso de la serie, ni mencionar o explicar nada de la Logia Blanca ni la Logia Negra. Aquello sentó muy mal. Ni que decir tiene que la ausencia de algunos personajes, la poca relevancia de otros (ambas cosas necesarias), o el hecho de no poder contar con algunos actores y, por ejemplo, tener que buscar a otra actriz que interpretara a Donna, la inocente mejor amiga de Laura, fueron otros motivos de disgusto. Lara Flynn Boyle no pudo interpreta el papel de Donna por problemas de agenda, no tiene nada de cierto el bulo que dice que se negara a hacerlo por las escenas de desnudos. Sí que al parecer tuvo problemas con alguien de la serie y por eso Lynch no la extraña en la actualidad. El caso es que en su lugar contrataron a Moira Kelly, quien no estuvo a la altura a mi parecer ya que carecía del carisma de su predecesora y a la que veríamos posteriormente cómo tampoco cuajaba en El ala oeste de la casa blanca.

La primera media hora del filme trata sobre el caso previo que se menciona en la serie y que guarda relación con el asesinato de Laura Palmer. Otra joven es asesinada y el agente asignado en esta ocasión es Chester Desmond a quien interpreta Chris Isaac. Se nos ofrecen diferentes escenas absolutamente surrealistas más cercanas al estilo cinematográfico de Lynch que a la serie, como la de las pistas de la mujer bailando o la fantástica secuencia de las cámaras de vídeo en las que se presenta un “agente desaparecido” encarnado por David Bowie. Incluso vemos cómo Cooper tiene premoniciones sobre su futuro caso. Sabiendo lo que va a ocurrir en el futuro de los personajes y teniendo todo cerrado, Lynch juega con nosotros, nos ofrece unas pocas respuestas de nuevo acompañadas de preguntas y ofrece esta brillante introducción para pasar a continuación a narrar los hechos previos que llevaron a la muerte de Laura Palmer.

Sin la censura televisiva se nos muestra un lado más descarnado de los personajes. Lo que en la serie sólo se cita aquí se ve, el consumo de cocaína, los desnudos integrales, violaciones… Todo es más explícito, pero nada está fuera de lugar.

No puedo contar nada sin desvelar detalles de la trama tanto de la serie como de la película, así que simplemente diré que todo encaja, todos los detalles se explican tanto de lo que conocemos al comienzo de la serie sobre los detalles del caso hasta las influencias sobrenaturales del final. Que quede claro que me refiero sólo al asesinato, no al final abierto de la serie, insisto.

Lo más destacable de la película es que, por fin, conocemos a Laura Palmer. La doble vida de la que hemos oído hablar, sus extraños tejemanejes, sus adicciones, las relaciones con su novio y con otros, hombres, todo eso queda bien plasmado en esta ocasión. Se nos muestra a un personaje bondadoso pero con un lado salvaje. En realidad es una víctima, ha sido una víctima toda su vida y por eso se ha convertido en lo que es. Es la única que comprende todos los aspectos del pueblo, desde el lado bello e inocente, la cara oculta, hipócrita e inconfesable de muchos vecinos, hasta los elementos sobrenaturales que la han perseguido desde niña. Ella es la clave de todo, obviamente. Lo que necesito destacar es que así como en la serie la actriz Sheryl Lee da vida a la prima sosa de Laura Palmer en pocas escenas, en esta ocasión nos desborda con un torrente interpretativo. Se nos encoge el alma al pensar en lo mucho que hubiera podido aportar la actriz a la serie y la fuerza que da a la película.

Con el tiempo se ha ido valorando más Fuego camina conmigo, convirtiéndose en una de las piedras angulares del culto actual hacia Twin Peaks.

Los personajes: Qué estrafalarias criaturas echaremos de menos, quiénes repiten y qué caras nuevas nos encontraremos.

Ya he hablado del agente Cooper pero ahora me quiero centrar en personajes no tan protagonistas pero que resultan inolvidables:

La mujer del leño: unos de los personajes más queridos. Aparece muy poco en la serie pero es increíblemente carismática. Una mujer abrazada permanentemente a un leño al que ella oye decir cosas. Lo mejor es que el leño tiene razón y a veces ayuda con pistas.Catherine Coulson, quien la interpretaba murió en 2015. Es una perdida muy, muy grande para los fans. De todos modos corre el rumor de que puede haber grabado alguna escena antes de su muerte y que se esté barajando utilizarlas o no.

Nadine Hurley, la mujer tuerta: Una histérica que comienza la serie obstinada en inventar las cortinas correderas que no hacen nada de ruido. Por una amnesia se cree adolescente y posee una fuerza sobrenatural. Muy normal todo. No faltará en la nueva temporada.

Bob: No sabemos qué o quién es exactamente, lo dejaré ahí. Sólo diré que tiene cara de loco y que nunca sabemos cuándo va a aparecer. El actor que también tiene una pequeña presencia en la película no repetirá en el casting ya que murió en 1995.

El enano: este personaje sólo aparece en sueños. Siempre que aparece está en La logia negra ya sea solo o junto a Laura, pero no sabemos qué es o qué representa. Siempre que habla se le oye grabado al revés, igual que a Laura.

Gordon Cole: David Lynch también hacía de actor en la serie como un agente bondadoso y simpático del FBI sordo, con unos auriculares unidos a un aparato amplificador y que habla a gritos. Es el superior de Cooper y también es quien envía al agente Chester Desmond a investigar el primer crimen de la película.

Albert Rossenfield: Otro agente del FBI pero, al contrario que Cole, es el tipo más borde del mundo. No se calla una, dice todo lo que piensa hasta decirle al sheriff sin venir a cuento que le cae mal y que la gente del pueblo son unos paletos ignorantes. Es especialista en medicina forense, una eminencia en su campo. Interpretado por Miguel Ferrer lo veremos de nuevo en Twin Peaks pero no más si es que la serie después de la nueva temporada continúa ya que el actor falleció el pasado 7 de febrero.

Lucy Moran: La secretaria de la oficina del sheriff. Palurda, lenta, graciosa, pequeñita. Debo confesar que es mi personaje favorito, me hacía muchísima gracia cada vez que aparecía. Mosquita muerta pero que puede tener tras ella al más lerdo del pueblo o al galán más empalagoso. Afortunadamente ésta no se ha muerto y volveremos a verla.

El hombre de un solo brazo: aparece poco, también en la película. Parece conocer todos los secretos sobrenaturales y no sabes al principio si quiere ayudar o es más bien malvado. Da muy mal rollo, sobre todo cuando aparece sin camisa, no es un personaje cómodo. También lo volveremos a ver.

El adjunto Andy Brennan: ayudante del sheriff lerdo. Una caricatura, un esperpento al que se le coge mucho cariño. Ahora bien, en los momentos en los que la serie decae, los guiones se pasan un poco exprimiendo la gracia que pueda hacer. A pesar de todo es uno de los mayores iconos de la serie.

-Agente Denise/Dennis Bryson: pertenece a la DEA, amiga de Cooper es una travesti interpretada por David Duchovny (Fox Mulder en Expediente X). Es absolutamente genial, cae muy bien desde el principio aunque tiene pocas apariciones y afortunadamente repite ahora.

Entre los personajes principales volverán a estar presentes casi todos. El agente Cooper, Bobby, el novio de Laura, el motorista amante de Laura, la camarera Shelly Johnson, su jefa Norma Jennings, el clan Palmer al completo –sí, al completo, padres e hija- y bastantes secundarios más.

El sheriff Harry S. Truman es necesario que esté, sin embargo el actor Michael Ontkean, bastante alejado a día de hoy de la interpretación aunque le hemos visto en alguna que otra serie, ha declinado la invitación. En su lugar el papel lo interpretará David Forster, quien en su día fuera la primera opción como sheriff para Lynch en las dos primeras temporadas.

También faltará aunque en un principio se había confirmado su participación David Bowie, quien finalmente no podrá encarnar al agente Jeffries.En cuanto a las caras nuevas hay bastantes destacables, algunas han trabajado ya con Lynch, otras no pero prometen encajar muy bien. Los nombres conocidos son los de Naomi Watts, Michael Cera, Monica Bellucci, Ashley Judd, , Caleb Landry Jones, Amanda Seyfried, Jennifer Jason Leigh, Laura Dern, Robert Knepper o James Belushi, y músicos como Trent Reznor o Eddie Vedder.

La influencia sobre la televisión

La ficción televisiva tal y como la conocemos hoy sería imposible sin Twin Peaks. Ha marcado un antes y un después en forma y fondo, en realizar obras más parecidas al cine y en los métodos para mantener enganchada a la audiencia.

Al igual que Friends todavía sigue siendo el paradigma de la sitcom, Twin Peaks ha influido en infinidad de series. La era HBO, la forma de tratar los personajes, los casos que se resuelven alargo plazo… Sin este precedente no serían lo mismo obras como Los Soprano o TheWire.

El primer ejemplo obvio y directo es Expediente X, donde se hacen referencias directas y hasta se produce un crossover televisivo con la aparición del ayudante Hawk en un capítulo.

Agentes del FBI con exactamente el mismo estilismo del agente Cooper, una atmósfera oscura y con personajes de muchas caras aunque en esta ocasión se nos presentaban en episodios diferentes y con un caso distinto en cada uno. Sí que mantenía un hilo argumental de fondo continuo, un misterio que nunca se desvelaba hasta el final de la serie. En esta ocasión las preguntas eran qué había pasado a la hermana de Mulder, cuál era la gran conspiración en la sombra, quiénes eran sus miembros y cómo de implantada estaba la influencia extraterrestre en la tierra. Ahí es nada. En este caso la apuesta por lo natural era la base central y no tan solo uno de los pilares, pero la idea sale de Twin Peaks, los pueblos que vemos y todo el ambiente rezuma a David Lynch. Para colmo David Duchovny viene de la primera serie.

Para la posterior aparición de la “edad de oro” de la ficción televisiva, la obra de Lynch y Frost fue el primer paso. A partir de ahí, poco a poco se fue invirtiendo más en ficción, se fueron dejando de lado las reglas establecidas que en aquel momento funcionaban como sota, caballo y rey, y se planteó que se podía ganar dinero con series de larga duración y amplio presupuesto. Mostraba además sin pudor la América profunda, personajes difíciles con una dualidad, ni buenos ni malos como luego se ha visto en series como Breaking Bad. Muchos de los protagonistas eran también outsiders como los de Me llamo Earl.

Fue la primera serie en ir a contracorriente que se dedicó a experimentar. ¿Cuánto surrealismo no hay en muchísimas comedias actuales? Para empezar el humor gamberro de muchas series como Portlandia o los momentos surrealistas de la tragicomedia Transparent. Por cierto que ya he mencionado que uno de los personajes era un travesti, llega a describir cómo se siente mejor como mujer, se siente pleno con ese aspecto, es lo que realmente es y no por eso deja de sentir atracción por las mujeres. No se había visto antes y esta otra serie se basa en eso.

Por supuesto hablando de fenómenos sobrenaturales, unas personas aisladas, una lucha entre dos poderes que los personajes no ven, una “fuente del bien y del mal”, un misterio que no se resuelve sino que se abren más interrogantes…  Perdidos tampoco existiría sin Twin Peaks.

Por último no puedo dejar pasar el gran homenaje que hacen en Los Simpson a las escenas oníricas de la serie:

La nueva temporada

Comenzó como un rumor debido al final abierto que tuvo en su día la serie, poco a poco empezó a cobrar fuerza hasta hacerse real. David Lynch y Mark Frost retomaban su antiguo proyecto. De todos modos no ha sido un alumbramiento fácil ya que después de algunas tensiones con Showtime, Lynch se bajó del carro porque exigía más medios. Aquello pudo ser o un órdago a la grande o quizá consiguiera lo que quería, el hecho es que no puede haber Twin Peaks sin David Lynch y así es.

¿Por qué ahora? Porque en su día Laura Palmer le decía al agente Cooper que volverían a verse 25 años después. Han pasado esos 25 años, en un primer momento la idea era que volviera justo en esa fecha, ha pasado un poco más pero no importa.

Mark Frost fue quien contactó hace unos años con su antiguo compañero y le propuso retomar la historia. Ambos han declarado que cada uno por su lado han pensado en varias ocasiones cómo debería volver la serie, cómo sería posible. Ya anuncian que no va a ser igual, que se va a notar el cambio, es normal, la televisión es totalmente diferente y los autores están en un momento distinto de sus vidas, para empezar han escrito los guiones vía Skype. Yo me pregunto qué habrá sido de la vida de los protagonistas, cómo estarán en el presente y qué nuevas intrigas nos plantean. Se sabe que serán 18 capítulos de una hora dirigidos por David Lynch y que han tenido libertad creativa, un buen presupuesto y un equipo con mucha química y muy unido, feliz de reencontrarse tantos años después.

Me da rabia no poder hablar más sin hacer spoilers de las temporadas anteriores así que, como he prometido al inicio que después de leer el artículo se podría ver la nueva temporada sin ver lo producido hace 25 años, sólo aconsejaré tres preguntas a realizar al señor Google para los que quieran desvelar las claves del misterio:

¿Quién mató a Laura Palmer?

¿Quién es Bob?

¿Qué son la Logia negra y la Logia blanca?

La nueva temporada se estrenará el próximo 21 de mayo con los dos primeros episodios, y al mismo tiempo se podrán obtener online el tercero y el cuarto. En España estará disponible únicamente en Movistar+, a través de Movistar Series.

 

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6 comments

  1. Eduardo Anemaro 8 Marzo, 2017 at 08:34 Responder

    Joder, me han dado ganas de ver la serie. Y me ha intrigado mucho el personaje de “El enano”.
    Buen artículo, amigo.

  2. Iñaki 8 Marzo, 2017 at 11:57 Responder

    Si lees un artículo sobre una serie que nos has visto y no puedes dejar de leerlo, es que el autor ha hecho un gran trabajo!

  3. Eduardo Anemaro 9 Marzo, 2017 at 21:39 Responder

    Le he echado otro vistazo al artículo y empiezo a comprender porque tuvo tanto éxito y, sobre todo, porque muchos la consideran de culto.
    – La mujer del leño.
    – El enano ese que habla del revés(jarl!)
    – David Duchovny haciendo de travesti

    Macho, pero si esta serie lo tiene todo.
    Habrá que verla.

  4. Anónimo 12 Marzo, 2017 at 19:19 Responder

    Cosicaaaa!! qué maravilla! mejor explicado imposible! Fíjate que no soy muy amiga de las segundas partes pero después de leerte tengo más ganas de ver los nuevos capítulos. Y más aún de comentarlos luego contigo! un beso fuerte fuerte cosica!

  5. Inma 20 Marzo, 2017 at 13:11 Responder

    Hola Edu. Aunque con mucho retraso sobre la fecha en que salió tu artículo de Twin Peaks voy a dejar mi comentario.
    Animada por lo que escribiste decidí ver la primera temporada de la serie. En su día sí que oía hablar de ella, pero no sé por qué no la vi. El día pasado vi el primer capítulo, el piloto y contra todo pronóstico me decepcionó muchísimo. El paso del tiempo no le ha hecho ningún favor. El handicap es que estamos viendo series tan buenas que se nos ha quedado, yo diría que hasta un poco ridícula. Encima sabiendo que al acabar no se sabe quién mató a Laura Palmer pues… Chico a mí me gustan que las series se cierren, bien o mal, pero que se cierren. Tan es así que hoy no volvería a ver Lost. Aquí va mi completa ignorancia porque igual alguien me da una explicación plausible sobre el final de Lost. En fin, soy muy de series, las hay muy buenas. En un año más o menos he hecho auténticos maratones con algunas de ellas. Como cierre diré que no creo que me anime a ver la segunda temporada. Un saludo.

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