Historia

CARTAS DESDE LA REVOLUCIÓN BOLCHEVIQUE

El centenario de la revolución rusa se está convirtiendo en un auténtico filón editorial en el que resulta fácil perderse. La avalancha de títulos publicados desde finales de 2016, tienen como objeto llegar a un lector no especializado aunque lleno de curiosidad. Eso sí, acercarse a la Historia puede resultar un tanto complicado. Dominada por el ensayo prosaico, denso en ocasiones, su éxito depende de la capacidad narrativa del autor. Por otro lado, la búsqueda de veracidad nos aleja necesariamente del mundo de las emociones y las situaciones interpersonales. Pero ¿tiene que ser siempre así? Con “Cartas desde la revolución bolchevique” la editorial Turner logra reconciliar dos mundos aparentemente incompatibles. Se trata de una obra tan vívida como exhaustiva, en la que se entremezclan puntos de vista diversos. No es exagerado decir que nos encontrábamos frente a un texto similar a “Diez días que conmovieron al mundo”, del periodista norteamericano John Reed.

Como agregado de la misión militar francesa en San petesburgo, entonces Petrogrado, Jacques Sadoul (1881-1956) ejerce de narrador involuntario en uno de los momentos más decisivos de la historia moderna. Su trabajo quedó plasmado en una serie de cartas que dirige al ministro galo Albert Thomas entre octubre de 1917 y mayo de 1918, en absoluto pensadas para el gran público. Debido a la relación previa que existía entre ambos, los textos recopilados en “Cartas desde la revolución bolchevique” suponen una insólita combinación de confidencia personal y análisis político, que dan especial valor a esta obra. La prosa de Sadoul se mantiene serena en todo momento, rica en matices pero también cuajada de intuiciones subjetivas. Deslumbrado por las transformaciones que suceden a su alrededor, las convicciones socialistas de  Sadoul lo van acercando progresivamente a la doctrina revolucionaria. Así llegó a confesar a su amigo: “El mundo ha cambiado a mi alrededor y me he dado cuenta. Todos deben darse cuenta”. Sin embargo, esta implicación personal no fue obstáculo para que señalara los errores y excesos del gobierno encabezado por Lenin. A través de sus anotaciones tenemos conocimiento del cierre de medios de comunicación, la  clausura precipitada de la Asamblea Constituyente o el fracaso de las políticas nacionalizadoras. En la primavera de 1918 sentenciaba con rotundidad: “los bolcheviques dirigen la política más despótica”. Lejos de convertirse en simple propagista, su lucidez nos aporta una perspectiva necesaria con la que interpretar el curso de los acontecimientos.

Pero la fascinación que despiertan las “Cartas desde la revolución bolchevique” no termina aquí. Como alto representante del gobierno francés, Jacques Sadoul entra en contacto con destacadas personalidades del momento, ya sea en la oposición o en el gobierno. Si bien es cierto que el estallido de la Revolución de Octubre le impide encontrarse con Alexander Kérenski, Presidente del Gobierno Provisional, sus dotes diplomáticas pronto le permitieron acceder a las altas esferas del ejecutivo bolchevique. De este modo conoceremos a personajes como Alexandra Kolontai, Anatoli Lunacharski o el mismísimo Vladimir Ilich Ulianov, aunque el verdadero protagonista del libro será León Trotsky. Convertido en Comisario del Pueblo para Asuntos Exteriores y posteriormente en comandante del Ejército Rojo, su posición fue fortaleciéndose a medida que trataba con Sadoul. Es así como se nos plantean las cuestiones que más preocupaban a la joven revolución: ¿lograría poner fin a la participación rusa en la Primera Guerra Mundial? ¿Sería posible llegar a un acuerdo honorable con Alemania? ¿Aceptarían las potencias occidentales el nuevo orden soviético? ¿Estallaría una contrarrevolución que pusiera fin a aquella experiencia? Las respuestas a estos interrogantes se van desgranando en las misivas enviadas a Albert Thomas. No obstante, la proximidad del autor a los líderes bolcheviques causó alarma entre sus superiores jerárquicos. En esas largas entrevistas con miembros del gabinete, ¿defendía los intereses de Francia o de la Revolución? ¿Se habría convertido en un agente doble? Sus aportaciones son de un valor extraordinario, al punto de desvelar conversaciones privadas con Trotsky: “No queremos firmar esta paz -me dice-, pero, ¿qué hacer?”. Más allá de cualquier duda razonable Sadoul se esforzó en estimular el interés de Francia por la causa revolucionaria, proclamando una y otra vez: “Los bolcheviques serán para nosotros un instrumento contra el imperio alemán”. La desconfianza occidental y el estallido de la guerra civil frustraron dicha pretensión.

No cabe ninguna duda de que “Cartas desde la revolución bolchevique” se ha convertido en un título imprescindible, no solo para entender la Revolución Rusa sino para vivirla en primera persona. Turner nos da acceso a una fuente directa sin procesar, dónde no solo encontramos una sucesión de acontecimientos. sino que somos testigo de las deliberaciones que los precipitaron. Agitadores políticos, generales, ministros y embajadores serán nuestros confidentes a los largo de 500 apasionantes páginas. La calidad de los contenidos aportados por Sadoul junto con la sencilla elegancia de su estilo, brindan al lector la oportunidad de establecer su propio relato sobre el acontecimiento fundacional del siglo XX.

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Jaime Aznar

1 comment

  1. Miguel Garau 4 Abril, 2017 at 00:18 Responder

    ¡Artículo muy interesante! Como investigador especializado en el movimiento cooperativo me interesa la figura de Albert Thomas, dado que aparte de otros altos puestos de responsabilidad en organismos internacionales como la OIT fue secretario general de la Alianza Cooperativa Internacional. Querría preguntarle al autor del artículo si recuerda si entre las misivas intercambiadas se habla sobre cooperativismo en algun momento. Muchas gracias

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