Cine-TV

Feminismo, cine y televisión

Este artículo está escrito desde un punto de vista feminista, al menos esa es la intención. Seguro que cometo errores y digo cosas si no inapropiadas, sí que teñidas en cierto modo por algún pequeño cariz machista. Se dice, y con razón, que si se vive en una sociedad machista no se puede evitar tener algún detalle machista por pequeño que sea sin darnos cuenta y sin pretenderlo. Por eso son precisamente necesarios reportajes como éste, porque el machismo es una realidad, el feminismo no es ninguna amenaza hacia los hombres, es un movimiento de igualdad necesario, y poco a poco entre todos tenemos que acabar con esa lacra sexista poniendo nuestro  granito de arena.

Mi intención aquí es, centrándome en el mundo de la ficción audiovisual, ensalzar los pasos hacia delante que se van dando, pero también es inevitable criticar las cosas que se hacen mal. Prefiero ser optimista, era la primera intención del artículo, sin embargo es imposible no desalentarse cuando al ir documentándome veía que tenía que destacar varios problemas e injusticias flagrantes que es necesario reconocer para poder condenarlas y corregirlas.

Insisto, hablo de ficción, no voy a criticar que la Sexta sólo tenga presentadoras monísimas junto a presentadores feos, no. A decir verdad, ni siquiera he querido tocar nada referente al medio audiovisual en España sino al que más se consume a nivel global.

Cualquier controversia, duda o error que pueda surgir o cometer, por favor, ruego que se me comente porque por mucho que alguien como yo se considere feminista, seguiré cometiendo errores por educación o convencionalismos sociales. Lo importante es saber identificar los errores y problemas para poder solucionarlos y así poder aprender y poder transmitir esos valores de igualdad, aunque resulte vergonzoso que todo esto sea necesario en pleno sigo XXI.

El cine y la transmutación de sexo

Las nuevas versiones de filmes de éxito son una fórmula que lleva ya unos cuantos años poniéndose en práctica con demasiada frecuencia en el mundo del cine, y cada vez con una menor distancia temporal entre la original y la “bastarda”. No creo que sea demasiado criticable, el cine además de arte es un negocio y mientras la taquilla funcione que lo consuma quien quiera, simplemente es un hecho que demuestra el estancamiento y la carencia de nuevas ideas de los estudios. Pero en esa tesitura y ante lo que se llama de manera errónea un repunte de la tercera ola del feminismo (llevamos treinta años con esa abstracta tercera ola, lo de ahora es una concienciación proveniente de la necesidad social de la igualdad), Hollywood ha hallado la manera de parecer feminista: sustituir los protagonistas masculinos por mujeres. A mi entender esto no es más que un parche.

En 2016 se estrenó una nueva versión de Cazafantasmas protagonizada por cuatro grandes cómicas provenientes del aura de Saturday night live. La película es lo que es, sin pretensiones, esta muy bien realizada, tiene mucha gracia, las cuatro actrices (que son de primer nivel) están genial y es realmente divertida. Con una estructura parecida a las dos películas originales y guiños a ellas pero con nuevos puntos cómicos, puede gustar más o menos, una vez estrenada la crítica no la puso mal en absoluto, pero desde que se anunció el proyecto internet comenzó a arder. Las críticas antes del estreno fueron atroces y no tenían sentido, sin embargo en la propia película se tomaron este hecho con filosofía y hasta incluyeron un gag en el que las protagonistas leen comentarios en la red que cuadraban con el argumento pero que, en efecto, eran tweets reales sobre la película aún sin realizar, cosas como que no podía haber mujeres cazafantasmas y otras lindezas. Sin tener en cuenta que las actrices están más que a la altura y que la película es mucho mejor que la media de películas que combinan acción y humor, me parecen terribles todas las descalificaciones previas aunque si queremos ponernos puntillosos, se trata de unas mujeres interpretando los mismos papeles que unos hombres hace treinta años. Da que pensar.

Más o menos por las mismas fechas se anunció una nueva versión de Ocean´s eleven protagonizada por mujeres y reduciendo el número: Ocean´s eight. Está claro que tendrá mucho más en común con la versión de Soderbergh que con la del Rat Pack y cuenta con grandes actrices ganadoras de Oscars como Anne Hathaway, Cate Blanchett o Sandra Bullock. No se me ocurriría quitar ningún mérito a estas actrices pero de nuevo da que pensar otra cosa, a pesar de la madurez de algunas, cosa que aplaudo, todas son unas bellezas. Además de que me parece que ha pasado muy poco tiempo desde las tres entregas de los once de Clooney, en la versión masculina había guaperas y también lo opuesto, con las mujeres la belleza era una condición sine qua non. Ah, se me olvidaba que otro fichaje de la película es la “experimentada” actriz Rihanna, ojo que estoy prejuzgando con mi tono sardónico y no debería, soy consciente, pero me da en la nariz que el atractivo de la actriz ha contado algo a la hora de ficharla.

Paralelamente ha surgido en el Reino Unido un movimiento muy curioso, son los propios espectadores cinéfilos y seriéfilos los que claman por que algunos de los papeles británicos más antiguos y carismáticos sean de una vez por todas interpretados por mujeres. Son los casos de James Bond en el cine y Dr. Who en la televisión. Para el primer papel hasta se tiene claro quién quiere la mayoría que lo interprete, y ésta sería Gillian Anderson (Expediente X) quien lo haría encantada.

Para el personaje de la Doctora Who se lleva hablando tiempo de Hayley Atwell (Capitán América, Agent Carter). Ella también aceptaría con gusto el papel -¿qué británico no querría pilotar la TARDIS?- pero ni los productores ni la BBC sueltan prenda. El dato friki a destacar es que en esta serie los habitantes del planeta del Doctor tenían la capacidad de regenerarse antes de morir y por eso cambiaban de forma permitiendo al personaje ser interpretado por más de una decena de actores, ahora bien, uno de sus archienemigos ya se regeneró en mujer hace unas temporadas, lo cual pone los cimientos para la idea de la doctora.

Aprovecho para comentar que las series británicas están a la cabeza mundial de protagonistas femeninas con series como La caza (de nuevo con Gillian Anderson), Happy Valley, Catastrophe o Fleabag.

Lo que me planteo yo es si estos cambios de sexo, estas adaptaciones femeninas tienen poco o nada que ver con el feminismo. Si lo pensamos se transmite el mensaje de que ellas también pueden ser tan duras o tan carismáticas como ellos. Muy bien, eso ya lo sabíamos, hay multitud de personajes fuertes femeninos tanto en el cine como en la televisión, de modo que el hecho de que interpreten exactamente los mismos papeles ya existentes que ellos han interpretado puede ser más un maquillaje o un movimiento oportunista que un avance.

Personajes, por ejemplo, en el mundo del espionaje, ya los hemos visto hace muchos años como el que interpretaba Famke Janssen en Goldeneye, no olvidemos lo poderosa que resultaba Rey en El despertar de la fuerza, lo grandiosa que se mostraba Sandra Bullock en Gravity o las mil vueltas que daba la mismísima princesa Leia a sus dos rescatadores -Han Solo y Luke Skywalker- en La guerra de las galaxias.

Ya en televisión la gran Lagertha en Vikingos o la supermujer que es Saga en Bron (El puente) también nos recuerdan que pueden ser personajes fuertes y poderosos. Lo que yo reclamo es que los personajes se adecuen más a los tiempos y las circunstancias, es decir que se muestre el feminismo de una manera más explícita en las tramas, que la lucha sigue activa y que no hay que olvidarla.

Todo esto no puede ser posible si no cambia la jerarquía en el negocio, cosa que ya ha empezado a pasar y se ve en contadas ocasiones. En definitiva, por mucho que cambiemos los rostros de hombres por los de mujeres en películas que ya hemos visto, si no cambian entre los que mandan en el negocio, entre directores, guionistas y demás profesiones de peso en el medio, el feminismo no tendrá el protagonismo que merece. No queremos más rostros femeninos delante de las cámaras, queremos más detrás.

El test Bechdel

Cada vez es más común oír hablar de este test aunque muchas veces la gente no sabe exactamente en qué consiste. Par empezar hay que aclarar que viene del mundo del comic, más concretamente de Unas lesbianas de cuidado (Dykes to watch out for), obra de Alison Bechdel. También se puede nombrar el test Bechdel/Wallace, ya que se atribuye la idea a Liz Wallace, amiga de la autora.

En 1985, una de las tiras cómicas de la obra mencionada se llamaba The rule (también se llama en ocasiones así al test), en ella uno de los personajes dice que sólo acepta ver películas si cumplen tres requisitos:

  • En la película deben aparecer al menos dos personajes femeninos. No tienen por qué ser protagonistas pero no vale una mujer a la que se le pide fuego o que saluda por la calle.
  • Dichos personajes deben hablarse entre sí en algún momento.
  • Su conversación debe tratar algo más que no sea un hombre. No se limita a las relaciones románticas, una escena de dos hermanas hablando de su padre no pasa el test.

Así de sencillo. Parece fácil, ¿verdad? Sin embargo es increíble la cantidad de películas que no pasan el test. Para que nos hagamos una idea, suponemos que a día de hoy puede ser un test fácil de aprobar, pues bien, de las nueve películas nominadas en la categoría de mejor película en los Oscar de 2017 tan sólo Figuras ocultas y La llegada lo superaban. Esto significa el 22%. Bastante heavy, ¿no? Más teniendo en cuenta que si se hiciera el test a la inversa todas las nominadas lo superarían.

Aunque ojo, no caigamos en la trampa que puede conllevar el test. Hay que tener claro que la prueba, aplicable a películas, series, libros u otras representaciones artísticas, no se trata más que de unos estándares mínimos para que no se produzca una brecha de género. De hecho los estándares no pueden ser más mínimos. La única manera de que lo fueran sería si se tratara de una prueba que sólo exigiera la aparición de una mujer en la película.

Hay que tener claro que la superación del test no significa que la obra no sea machista, tan sólo es un primer pasito. Si nos pusiéramos en los extremos (o no tanto), se podría pasar el test y que la película tuviera escenas claramente machistas o hasta un mensaje directamente antifeminista. Del mismo modo una película podría no superarlo con un único personaje femenino entre hombres y que su mensaje fuera absolutamente feminista. Está bien tomar la referencia del test, pero no lo tomemos como ley o como prueba definitiva, para eso, como casi siempre, es mejor usar la cabeza propia que para algo la tenemos, reflexionar y, si es posible, debatir al respecto.

Los roles de los personajes femeninos

Es curioso que la primera vez que me abrieron los ojos acerca del papel de la mujer aún a día de hoy en el cine fuera poniéndome como ejemplo a Harry Potter. Digo lo de curioso porque el personaje femenino principal es el de Hermione Granger, interpretada por Emma Watson, abanderada del feminismo y embajadora de buena voluntad de mujeres de las naciones unidas.

Si tomamos como referencia su papel en la mágica saga, ella es la más lista, la más valiente, la más aplicada… sin embargo no deja de ser un apoyo para el protagonista. No digo que los libros de Harry Potter o su autora sean machistas, simplemente constato cómo cualquiera puede caer en los convencionalismos sociales aprendidos que tienen un poso machista.

Hace no mucho me encontré en Facebook con el siguiente montaje fotográfico de comparativas de personajes en cuatro obras audiovisuales de fantasía. Pretende ser una curiosidad para goce de cinéfilos y seriéfilos, sin embargo yo sentí asco.

El hecho de que la “chica hermosa” sea un personaje en sí me parece repugnante. No hay defensa que valga, se limita el papel más importante de la mujer según esta imagen a ser la belleza. Constriñe de manera absoluta para el acceso a un amplio abanico de personajes interesantes, aunque claro, es posible que llegue el listo de turno a defenderlo diciendo que Sansa Stark aparece no como la belleza, sino como una parte de la pareja de tontos. Si alguien replicara con eso, directamente me negaría a contestar.

Por otro lado claro que hay mujeres protagonistas, grandes heroínas o luchadoras en el cine y la televisión, pero casi siempre están por debajo si no al servicio del personaje principal masculino. Por otro lado cuando ellas son las grandes heroínas que he mencionado es rara la ocasión en la que no se trata de jóvenes bellezas. Es cierto que dicha exigencia también se da mucho para esos papeles cuando son masculinos, pero no de una manera tan absoluta.

Bien, una vez hemos pasado por la mujer al servicio del hombre o por la mujer florero, es hora de ir a lo más cínico: el machismo vestido de feminismo. Para analizarlo me voy a valer tanto de una película como de una serie que causaron furor.

Pretty woman

Tenemos a un personaje femenino que por la circunstancia que sea se ve forzada a ejercer la prostitución. Partimos de ahí. Un personaje fuerte, decidido e independiente, pero claro, en una versión un tanto edulcorada que no muestra las grandes miserias de la profesión. Me parece bien que la mujer encuentre el amor, faltaría más, pero si consiguiera avanzar y desarrollarse mediante su supuesta fuerza interior estaría mucho mejor. En lugar de eso llega el príncipe azul (Richard Gere), que contrata sus servicios pero la respeta, le ofrece bondades y amor y, tras una superflua bronca, va tras ella ramo de rosas en mano, y ella cae rendida a sus pies. Nos encontramos con una historia en la cual el personaje femenino se redime mediante la conquista del personaje masculino que es quien de verdad tiene el poder. Un “cuento de hadas” repugnante que ya me pareció horrible por esta misma cuestión cuando era niño. Probablemente la película más machista y llena de clichés de la historia.

Sexo en Nueva York

Mujeres independientes que hablan de sexo. Sí, ellas también hablan de sexo. Es difícil encontrar un contexto en el que se pueda sacar más jugo a unos personajes femeninos que tratando cómo afrontan su independencia en la dureza de la “gran manzana”, pues bien, no puede haber papeles más estereotipados, superficiales e ideados por mentes retrógradas que los que nos encontramos en esta serie. Lo más desagradable es que se basa en un libro escrito por una mujer. Por un lado tenemos dos personajes contrapuestos, la libertina frente a la puritana, puta frente a monja como son Samantha y Charlotte. Luego tenemos a Miranda, la que puede parecer más avanzada, la que antepone su trabajo a cualquier romance sin dudarlo de manera libre, pero que claro está, no puede tener el mismo aspecto que sus compañeras, tiene que parecer la menos “femenina” y la que menos resalte su belleza, puro cliché. Si a eso le añadimos que cuando queda embarazada su trama radica en su sufrimiento porque no le aflora el sentimiento maternal, cosa que a las mujeres según nos han enseñado tiene que sucederles sí o sí, el papel pierde la poca fuerza que pueda tener. Por último la mejor, la principal protagonista, Carrie. Se trata del estereotipo máximo de mujer superficial cuyo mayor placer es gastarse la fortuna que gana en la ropa más cara y en una cantidad ingente de zapatos. Para colmo la serie termina con tres de ellas que consiguen sentirse plenas al casarse tras encontrar al hombre de sus sueños. Puro cliché subalterno.

Años más tarde Lena Dunham está dando un repaso tremendo a esa serie y está dando a sus creadores unas cuantas lecciones de vida y de hacer buenas series.

Una de las cosas que más pena me da es cómo esas películas y series tienen el poder de educar a los espectadores. Son el mayor referente y nos lo tragamos sin cuestionarnos nada. El máximo exponente fue cuando precisamente la protagonista de Sexo en Nueva York, Sarah Jessica Parker dijo que no se consideraba feminista porque ella creía en la igualdad entre el hombre y la mujer. Poco se puede decir al respecto que no sea que se merece un premio a la incultura.

Ahora es cuando llega la sorpresa y es que si nos paramos a pensar y las analizamos, tanto Pretty Woman como Sexo en Nueva York superan el test de Bedchel.

Las diferencias salariales

No es ninguna sorpresa porque en el mundo laboral en general es así y eso es lo más triste: las actrices cobran menos que los actores.

Tomemos como ejemplo el año pasado, 2016. Los cinco actores mejor pagados de Hollywood cobraron más de 40 millones de euros cada uno mientras que entre las actrices sólo una ha superado esa cifra y es Jennifer Lawrence con 46. Sin embargo la actriz más taquillera del pasado año fue Scarlett Johanson que entre Capitan America: Civil War y Ave Cesar sumó la cifra de 1150 millones de dólares. Obviamente la segunda en la lista de actrices mejor pagadas es la propia Johansson con 35,5 millones de dólares y el tercer puesto lo ocupa Melissa McCarthy con 23. La posición de esta última me alegra particularmente ya que no es una joven belleza, su valor es puramente artístico, lo cual me da cierta esperanza y fe en la raza humana.

Volviendo a las cifras puras y duras, si sumamos lo que cobraron las diez actrices mejor pagadas nos da un resultado de 182 millones de dólares mientras que si hacemos lo mismo con los hombres el resultado es de 405 millones. Esto nos ofrece dos posibles conclusiones: o bien los actores son mucho mejores que las actrices, o nos encontramos ante una injusta desigualdad tremendamente desproporcionada provocada por tratarse de una industria dominada por hombres en una sociedad machista. Y cuando digo sociedad machista que quede claro que no hablo de Hollywood ni del mundo del cine a nivel mundial, me refiero a lo que llamamos primer mundo, el mundo desarrollado que se jacta de ser democrático y justo. Si bien es donde más posibilidades existen de adquirir igualdad de derechos entre hombres y mujeres, la brecha salarial es una muestra de que esa idea sigue siendo una utopía.

¿Acaso tienen más tirón los actores que las actrices? La respuesta es no, de hecho hasta puede que tengan más tirón ellas que ellos.

Otro punto en lo que son condiciones laborales que favorece a los hombres en la gran pantalla es que sus salarios junto con la posibilidad de adquirir mejores papeles se reduce en las mujeres cuando superan los 30 años, mientras que en los hombres la edad de mayor éxito está estimada en los 46. Para colmo las mujeres deben cuidar su físico mucho más, es algo que tiene mayor peso en su valoración que en los hombres. Si bien las superestrellas masculinas de blockbusters también tienen que ser tipos agraciados y trabajados en el gimnasio, cuando se trata de actores y actrices de un nivel no tan elevado la exigencia del físico no es tan dura para los hombres.

Un ejemplo de actor que vale más por su físico ultramusculado que por su talento es precisamente el mejor pagado, Dwayne Johnson “The rock”. Una estrella de la lucha libre consigue ganar 56 millones, diez más que Jennifer Lawrence, una gran actriz de películas por lo general bastante mejores y ganadora de un Oscar. Es la muestra más clara de la superficialidad además del machismo de la industria. Para dirigir una gran película no hace falta sólo tener talento, también hace falta trabajar duro, tener mucha suerte y tener pene. En los últimos veinte años el porcentaje de mujeres directoras de las 250 películas más importantes anuales sólo ha ascendido un 1% alcanzando así el 9% pero manteniendo de media un 7%. ¿Están las mujeres menos interesadas en el mundo audiovisual? La respuesta de nuevo es no, el porcentaje es una nueva prueba de la injusticia. Con esas cifras resulta normal que sólo una directora ganara el Oscar, ésta fue Kathryn Bigelow en 2010 por En tierra hostil.

Se hace extraño que tardaran tanto en llegar las recriminaciones y exigencias ruidosas. Hace mucho que se critican este tipo de desigualdades pero las declaraciones en entregas de premios, y quejas abiertas y duras son algo más reciente. Para mí un punto de inflexión fue el emotivo discurso que pronunció Patricia Arquette cuando recibió el Oscar a la mejor actriz de reparto por Boyhood.

Volviendo a la mejor pagada, Jennifer Lawrence escribió una carta en la web de Lena Dunham con respecto a la diferencia entre su sueldo y el de Bradley Cooper y Christian Bale en La gran estafa americana. “No estoy furiosa con Sony, lo estoy conmigo misma”, decía. “He suspendido como negociadora porque me di por vencida antes de tiempo”. Reconoció  no haber sido más agresiva con el dinero por no parecer avariciosa o por no tener fama de problemática en el ámbito laboral. Eso para mí es lo peor de todo, la mujer se siente además culpable por querer cobrar más dinero, cosa que de un actor de primer nivel es algo que casi hasta se espera. Emma Watson mostró su apoyo  a la actriz públicamente en Twitter.

https://twitter.com/EmmaWatson/status/654021433027260416

La tortilla comienza darse la vuelta. Para demostrarlo tenemos que ir a la pequeña pantalla y remontarnos unos cuantos años atrás.

La primera vez que se produjo una igualdad absoluta entre actores y actrices de una misma serie fue cuando el elenco de Friends decidió negociar sus salarios en bloque en lugar de hacerlo individualmente. Aquello realmente no fue una exigencia feminista sino que se juntaron dos factores: por un lado la serie era un éxito sin precedentes, por lo que querían cobrar mucho más dinero por capítulo ya que en comparación con otras grandes series sus salarios eran bajos, y por otro lado se había formado una gran atmósfera de trabajo y amistad, así que no querían que ninguno cobrara más que los otros.

Algo parecido hicieron los intérpretes de The Big Bang theory, optaron por negociar en bloque aunque no se exigía un mismo salario para cada uno. En 2016 Kaley Cuoco, Jim Parsons y John Galecki cobraron un millón de dólares por capítulo, mientras que Kunal Nayyar y Simon Helberg se encontraban en una categoría inferior. Lo indignante es que cuando por fin los cinco actores originales de la serie han conseguido cobrar lo mismo, a las dos actrices que entraron en la tercera temporada, Mayim Bialik y Melissa Rauch, se les ofreció una cantidad cinco veces menor: 200.000 dólares.

Me parece algo especialmente grave el caso de Bialik ya que su personaje de Amy se ha convertido en uno de los cuatro más importantes junto con el de Cuoco (Penny), Parsons (Sheldon) y Galecki (Leonard). La parte positiva es que los actores que más cobran ofrecieron reducirse sus salarios en 100.000 dólares para que fueran a parar a los de las otras dos actrices y que no hubiera tanta diferencia. Sigue habiéndola pero no es tan grande aunque parece que seguirán en pie de guerra con la cadena CBS hasta que no se igualen los salarios.

La posición más  valiente y controvertida la ha tomado la actriz Emmy Rossum, protagonista de Shameless. Hasta el momento la pareja protagonista de distinto sexo de una serie con una injusta gran diferencia salarial más representativa había sido la deExpediente X, en la que Gillian Anderson cobraba mucho menos que David Duchovny, e incluso en el regreso del año pasado le ofrecieron inicialmente la mitad de salario que a su compañero. Pero ahora Rossum se ha convertido en el centro de atención dentro del feminismo televisivo ya que lo que pide no es cobrar lo mismo que su compañero William H. Macy, sino que pide cobrar más que él para compensar todos los años en los que ella ha cobrado menos. Hay que dejar bien claro que aunque Macy es un actor mucho más experimentado, veterano y conocido, el papel de Rossum nunca ha tenido menor importancia que el de él, es más, él ha sido en algunas temporadas casi un actor más secundario que principal. Es de agradecer que ante las exigencias de la actriz, su compañero, que se había convertido en el foco de la noticia junto a ella de forma involuntaria, dijo que le parecía muy bien que ella exigiera lo creyera justo y que la igualdad salarial es un derecho.

Como podemos ver parece que la televisión aventaja al cine en cuanto a igualdad, sin embargo no debemos engañarnos, sigue siendo un medio sexista. Cuando vemos una serie centrada en un tipo de profesión, siempre son más aptos los hombres. Si nos encontramos en un hospital el 78% del personal médico será masculino mientras que el femenino se queda en el 22%. En cuanto a la enfermería los números dan la vuelta, aunque eso también pasa en la realidad (sin menospreciar la profesión de la enfermería, espero que se me entienda). Cuando lo que se nos muestra versa sobre la educación o el periodismo los números mejoran aunque no lo suficiente, tan sólo un 38% y un 34% respectivamente son mujeres. Una cuarta parte de las mujeres visten en pantalla de forma sexy mientras que entre los hombres sólo un 4%.

Ya en lo que es la industria sólo el 13% son guionistas y el 20% productoras. Está demostrado que cuando una mujer escribe un guion la presencia femenina aumenta un 10%, algún día dará igual el sexo de quien escribe, dirige o produce y la presencia femenina será igual a la masculina.

Una buena iniciativa es la de la serie The Affair en la que basándose en unos mismos puntos básicos, un hombre (Hagai Levi) escribía por un lado su versión masculina de la historia mientras que una mujer (Sarah Treem) lo hacía desde el punto de vista femenino. El resultado fue brillante y se hicieron con el Globo de oro a la mejor serie. He escuchado comentarios en contra de esta serie que representa a la perfección el concepto de paridad, tachándola de machista porque el personaje más odiado por la mayoría es una mujer. Eso es ya “mear fuera del tiesto”, para empezar el que sea la que peor te cae es cuestión de gustos pero, sobre todo, el argumento no me vale porque las mujeres, al igual que los hombres pueden ser unas cabronas. Entramos en terreno pantanoso cuando nos pasamos con el concepto de feminismo y queremos que las mujeres sean las buenas, o en la vida real asumimos que son mejores que los hombres. Eso no es más que un tipo de condescendencia pobre resultado también de nuestra sociedad machista.

Un hecho que vale la pena destacar es que en 2015 entre las series nominadas al Globo de oro a la mejor comedia, cuatro de cinco estaban creadas por mujeres. Frente a Silicon Valley se encontraban Orange is the new Black, creada por Jenji Kohan, Girls, creada por Lena Dunham, Jane the virgin, creada en su versión original por Perla Farías y llevada a la pantalla en Estados unidos por Jennie Snyder Urman, y la ganadora, Transparent de Jill Soloway.

Los avances se consiguen poco a poco y empieza a haber justicia por ejemplo con películas como Rogue One. En este filme Felicity Jones es la principal protagonista y como tal, es la intérprete que más cobra de la película. De todos modos se me sigue quedando un sabor amargo si pienso en el mero hecho de que esto sea noticia.

El feminismo en la trama

Las películas y series mencionadas a continuación no tienen por qué tener como tema central el feminismo, simplemente pueden romper con los cánones preestablecidos en los que deben situarse hombres y mujeres, centrarse principalmente en personajes femeninos mostrando su igualdad con respecto a los hombres, mostrar mujeres que luchan por sí mismas con el objetivo de ser libres e independientes, o denunciar situaciones fruto del patriarcado como fondo o acompañando a otras tramas.

Cinco películas feministas

Brave

Mucho se ha hablado de Frozen y de la princesa Elsa que se niega a tener la obligación de casarse con un hombre. Sin embargo un año antes ya nos encontramos con Mérida, una muchacha aventurera y rebelde que defendía esos mismos valores sin tener la típica estética de princesita de cuento tan pasada ya de moda. Y a pesar de que la película del reino del hielo me gustara y mucho, sigue teniendo la contraposición de la hermana, Ana, que sí que termina encontrando al hombre sin el que no hubiera podido ayudar a su hermana. Mérida se lo guisa y se lo come todo, ella sola es la protagonista aventurera a la que le gusta llevar el pelo suelto y sin las ataduras estéticas que su posición exige. Disney avanza poco a poco, demasiado poco a poco para mi gusto y tiene demasiado bagaje de tópicos y convencionalismos. Tienen  mucho trabajo por delante que no sé hasta qué punto estarán dispuestos a afrontar.

The Runaways

Esta historia es un biopic que se centra en el grupo musical del que salió Joan Jett (Kristen Stewart, ¿quién mejor?). El mundo del rock ha sido siempre un mundo más masculino que femenino, aunque había contadas figuras en el rock y el punk como Janis Joplin o Patti Smith que rompían moldes. A pesar de todo, siempre es difícil encontrarse entre las precursoras y formar una banda de chicas. Esta película de hecho también trata un tema tabú hasta hace no mucho como es el del lesbianismo a través de la relación de Joann con Cherie Curie (Dakota Fanning). Lo bueno de esta película es que es cruda, sin censura y llena de rock.

Las ventajas de ser un marginado

Esta fantástica película lo tiene todo. Si bien pretende mostrar lo que viene a ser el mundo de aquellos que van contracorriente sin complejos, su valor radica precisamente ahí, en que entre ellos no hay distinciones entre sexos , son ellos y “los otros”, nada más. El personaje de Emma Watson es fantástico, una auténtica líder que sin complejos vive como un chico, haciendo las mismas cosas, viviendo el sexo con naturalidad y sin renunciar a su feminidad. Otro punto notable a destacar es el de las otras víctimas del machismo, es decir, los hombres que se ven sometidos a la presión de actuar según se espera de ellos sin poder ceder ante la sensibilidad u otras formas de ser que se salen de los estereotipos masculinos.

Sufragistas

Esta película trata sobre unas activistas británicas de finales del siglo XIX y comienzos del XX que lucharon por el sufragio universal auténtico, aquel que incluye a las mujeres, a todas ellas, no sólo a las damas y dueñas de comercios. Carey Mulligan junto a Meryl Streep y Helena Bonham Carter son rostros más que significativos para este tipo de historia. Si bien hay que concienciar a la gente de que actualmente no se vive en la igualdad, es necesario seguir recordando los logros obtenidos, las situaciones pasadas que eran mucho peores y tomar a sus protagonistas como referentes para seguir luchando por esa aún lejana igualdad.

Thelma y Louise

La película que dio comienzo a todo. Dos mujeres que se rebelan, no aceptan seguir siendo quienes “deberían” ser y se enfrentan al mundo. Callie Khouri, quien ha seguido creando obras cuyos principales protagonistas son femeninos como es el caso de la serie Nashville, escribió este guion con la idea de contar una historia que no se hubiera contado nunca. Gracias a ello no sólo se llevó el Oscar al mejor guión sino que se abrió la puerta a un mayor número de papeles protagonistas femeninos

Cinco series feministas

The good fight

Spin off de The good Wife, tiene como principales protagonistas a tres mujeres que ejercen la abogacía y no conciben el mundo de una forma que no sea exigiendo su igualdad de derechos y oportunidades. El pilar de la serie es Diane Lockhart, probablemente el personaje más carismático de The good wife, abogada en edad de jubilación que ha triunfado en su profesión, muy inteligente, luchadora y tiene claro que no se dejará manejar nunca por ningún hombre. Christine Baranski es quien da vida al personaje y tiene gran parte del mérito de su fortaleza junto con los guiones del Michelle y Robert King. Esta pareja de showrunners son un referente porque en un tándem formado por un matrimonio heterosexual, con esto quiero decir que la mitad del trabajo proviene de la perspectiva de un hombre, muestran lo grandes que pueden ser los personajes femeninos y el tirón que pueden tener en la audiencia.

Orphan Black

Para algunos la serie feminista por antonomasia. Si bien el género no es el esperado en una selección como ésta, qué mejor que un montón de clones femeninos que sin atender a cánones o tapujos sociales hacen lo imposible por llegar con vida al final de la temporada. No es una gran heroína femenina, son varias y todas ellas interpretadas por Tatiana Maslany.

Orange is the new black

Era obvio e inevitable incluir esta serie. Jenji Kohan es una showrunner que ya tiene experiencia con series de personajes femeninos complejos, protagonistas e independientes como sucedía en Weeds. Aquí la presencia femenina se lleva al extremo situándose en una cárcel de mujeres. En un tono de drama y comedia, lo que empezó siendo una serie basada en un libro que contaba la historia real de una mujer, derivó en una serie absolutamente coral en la que, además de tratar otros temas como la segregación racial o las drogas, se muestra la independencia y los recursos de muchas mujeres y al mismo tiempo que se denuncia la indefensión ante la que se encuentran demasiadas veces. Sí, esta serie tan llena de mujeres y tan cómica es una gran protesta elaborada de manera brillante para denunciar el sistema patriarcal en el que vivimos.

Girls

Esta revolucionaria historia de una serie de amigas que se enfrentan al mundo en los años posteriores a la universidad es, incluido su histrionismo ocasional y sus situaciones casi inverosímiles, el relato más veraz que puede haber de unas mujer de esa edad en el Nueva York actual. Con infinidad de capítulos que son una crítica abierta al patriarcado, al sometimiento a los estereotipos y a la diferencia de oportunidades, su evolución conforme los personajes y la creadora, escritora y protagonista se hacen más mayores y maduran, ha elevado esta serie a la categoría de obra maestra. Sus diálogos abren ampollas, sus actitudes escandalizan y nos enseña que las mujeres pueden ser complejas en un nivel intelectual nada estereotipado, alcanzan o superan a los hombres tanto en capacidades y méritos como en defectos y fracasos. Una brillante comedia sobre la igualdad que como ya he dicho antes, es lo opuesto a Sexo en Nueva York y arregla la imagen de mujer neoyorquina que se vale por sí misma.

Mad men

Es probable que a muchos sorprenda que esta serie esté incluida en esta lista, pero hay que saber entenderla, a mí me parece de una importancia capital. Sí, nos muestra una época en la que los hombres estaban por encima de las mujeres y no se cuestionaba, de ahí que la evolución de sus personajes femeninos sea tan relevante. Hay que comprender la serie como una muestra de la época, los personajes masculinos por lo general no van a tener un ápice de feminismo, de ahí que sea interesante ver aquella época con los ojos de hoy. Sí, también es verdad que el título habla de hombres -Mad men: los hombres de la Avenida Madison u hombres enojados- y que el personaje más representativo sea masculino, pero una cosa no quita la otra. Se nos muestra el papel de la mujer sumisa de la época que se debe a su marido mientras él tiene infinidad de aventuras, con el rostro de Betty Draper. Pero también vemos a la mujer emprendedora con dos maneras de alcanzar independencia y casi igualdad de dos maneras diferentes. Peggy Olson es una muchacha en un principio recatada que lucha por ser creativa en una agencia de publicidad, comienza de secretaria y aunque sea con la ayuda de su jefe (en esa época no había otra manera) consigue por medio de su trabajo y esfuerzo ser jefa de equipo y que nadie dude de su valía. Por otro lado está Joan Harris, despampanante, quien comienza siendo una jefa de secretarias valiosa y un juguete para los hombres que reacciona al ver ascender a Peggy y decide hacer valer su trabajo al mismo tiempo que defiende su derecho a lucir y hasta a aprovecharse de su físico y su sexualidad sin complejos, sin que por eso sea una puta.

¿El feminismo vende?

Sí y no. El feminismo aplicado, películas que tengan protagonistas femeninas y que sean auténticos blockbusters las hay a patadas. Si miramos la cartelera del cine más cercano seguro que hay alguna película protagonizada por una mujer como personaje principal. Ya hemos visto el tirón de las actrices mejor pagadas como Jennifer Lawrence o Scarlett Johansson ahora mismo con Ghost in the Shell. Volviendo atrás en el artículo, la trágica aventura de dos mujeres en busca de su libertad como fue Thelma y Louise, obviamente, reventó las taquillas. Si ya nos vamos más lejos podemos recordar Eva al desnudo o El crepúsculo de los dioses. Claro que hay bombazos y películas buenísimas con mujeres a la cabeza, siempre las ha habido, pero lo que importa es que hay muchísimas más protagonizadas por hombres.

Tomemos de ejemplo la fiebre de las películas basadas en los cómics que sin darnos cuenta va camino de los veinte años. Los vengadores tienen todos sus películas individuales además de las de grupo excepto el personaje de… en efecto, Scarlett Johansson, parece que está en todos lados esta mujer. Las superheroínas son una asignatura pendiente en el universo Marvel. Hace muchos años Jennifer Garner protagonizó Elektra y fue, probablemente, el mayor fracaso de Marvel. Este verano DC Comics nos ofrecerá la película de WonderWoman y ya se está diciendo en internet que será la película con menos recaudación del universo DC.

El anterior ejemplo no era más que un género, pero el más taquillero hoy día. Lo que hace que uno se pregunte cuánto de culpa tiene la industria cinematográfica y cuánto el público. Parece que la mujer tiene un papel más importante en el cine menos taquillero y más independiente a pesar de encontrarse aún a años luz de la igualdad de género. Muy bien, es verdad que hay sagas taquilleras como Resident Evil o Tomb Raider con superheroínas como protagonistas, pero son las menos. Si hablamos de películas de acción recordemos el bodrio que era Los mercenarios, un montón de mitos de la acción que desprendían testosterona y agresividad a raudales, un horror, nadie daba un duro por ella, pues ya lleva tres entregas. Volviendo al cine independiente, en Lost in Traslation, dirigida y escrita por una mujer, Sofia Coppola, consiguió el Oscar al mejor guion, lanzó al estrellato a nuestra amiga Scarlett y dividía a partes iguales el peso de la película entre el hombre y la mujer. ¿Por qué entonces en el cartel promocional sólo salía Bill Murray? Vale, él era la cara conocida, pero no olvidemos que de cara a vender y a los principios de la importancia de la belleza femenina en la industria, su compañera es una beldad. Otro punto controvertido, y lo digo como hombre que ha estado en conversaciones de sólo hombres ensalzando el “machirulismo”, si preguntas a un hombre qué recuerda de la película lo más probable es que lo primero que se le venga a la cabeza sea el plano inicial del culo de la amiga Scarlett en braguitas de una tela que deja ver bastante.

Aunque no me guste escribir lo siguiente, la película que tanto me gustó este año pasado, La la land, tiene muchos puntos que mejorar en su trama a nivel de igualdad de género. Para empezar ella odia el jazz y entonces él le explica lo que es en una breve clase magistral que hace que ella se enamore al instante de esa música. Es decir, presenciamos lo que comúnmente se conoce como mansplaining. Lo que para mi mayor disgusto después de reflexionar es que la trama de ella se centra todo el rato en ser una buena novia antes que en su trabajo para, finalmente, (ATENCIÓN, SPOILER, PASE AL SIGUIENTE PÁRRAFO) cuando ella es quien se aleja temporalmente por una oportunidad laboral, es ella la que rompe el romance mientras él es fiel y nos parece que ella ha hecho mal porque ha seguido adelante.

Sigamos, ya ha quedado claro que la industria está dominada por hombres, que los hombres tienen más papeles relevantes y que hasta las promociones hacen que parezca el hombre más importante y que la chica enseñe cuanto más mejor. Por lo tanto es más que obvio que el feminismo no se aplica en absoluto y que para la industria no vende lo suficiente.

Vayamos ahora a la temática feminista de los guiones, ¿vende? De nuevo sí y no. Sufragistas es una película interesante pero que no demasiada gente ha visto. Thelma y Louise es una excepción. Las ventajas de ser un marginado es otra película independiente, es decir, no tan vista. De los pasados Oscar se puede hablar de Figuras ocultas, ahora bien, la película trata más bien de la segregación y el racismo que del machismo. Pero lo peor de todo ahora que ya hemos tocado el tema del feminismo como historia y los Oscar es lo que ha pasado con la atrevida película 20th Century Women. Optaba al mejor guión, Annette Bening optó al Globo de oro pero no al Oscar y está considerada una de las mejores películas estadounidenses del año. ¿Habéis oído hablar de ella? Probablemente no, y aún es más probable que no la hayáis visto porque ni siquiera se ha distribuido en España. Una película sobre relaciones humanas a través de tres mujeres de tres generaciones distintas. Una visión adulta sobre lo que viene a ser la vida y sus miserias desde un punto de vista femenino. La película más realmente feminista de Oscar, sin el efectismo fácil de Figuras ocultas. Una perspectiva adulta e intimista a la par que cruda. Yo iría corriendo a ver esa película a los cines de versión original que tengo a diez minutos de mi casa. Tendré que descargarla, cosa que no sé hacer, o esperar a que llegue a una plataforma de televisión de pago. Con este último ejemplo se muestra que si la pregunta de si el feminismo aplicado en la producción o en el argumento venden, su respuesta será que no.

Nos queda mucho por hacer, y me dirijo a los hombres que lean esto. Yo he intentado aportar mi granito de arena escribiendo este artículo, todos debemos ser activistas y defender la igualdad de un modo u otro. Espero que sirva de algo.

 

 

Share:

16 comments

  1. Javier 12 Abril, 2017 at 09:11 Responder

    Buenísimo!!
    Casualmente esta misma semana vi la de cazafantasmas y la de ventajas de ser un marginado(genial,banda sonora perfecta). La de cafantasmas me gustó y confieso que la vi en parte para comprobar las críticas que tuvo. No puedo estar mas de acuerdo con tu opinión sobre ella y sus criticas.
    Por otro lado como padre de una niña pequeña soy fan total de Brave.
    Lo de la brecha salarial le tengo que dar otra vuelta.
    Saludos

  2. Anónimo 12 Abril, 2017 at 17:02 Responder

    Qué gran artículo y qué gran final: 20th Century Women me flipó. El momento en que el chaval se vuelve feminista y la confesión de la Faning en la cena sobre sus primeras experiencias sexuales de lo mejorcito que he visto este año en cine.
    Respecto a diferencia salarial, tendrías que tener en cuenta no sólo la cifra total anual cobrada por actor/actriz, sino número de producciones en las que se ha participado.
    De Katrin Bigelow además se dice que es “la directora con más huevos”, “la más masculina”, etc. ¡Manda huevos!
    De Frozen 2 se decía que Disney estaba valorando hacer el primer personaje lésbico. Si Disney cambia, la industria lo hará.
    ¿Qué opinas desde perspectiva feminista de “30 rock” pensando en creadora y personajes?

    • Eduardo 14 Abril, 2017 at 17:21 Responder

      Muchas graciás!
      No me hagas Spoiler de 20th Century Women que aún no he podido verla! Jajaja. Lo que decía en el artículo era por documentación de otros artículos y críticas tanto de españoles como estadounidenses. Yo creo que hasta que no la echen en Movistar+ Extra, que le están sacando ahora mucho filón a producciones no distribuidas en España, no podré verla. Aunque digo lo de que tendría que descargármela, era más bien una licencia porque yo no descargo nada pirata, rarezas que tiene uno.
      En lo de la diferencia salarial tienes toda la razón. Esa parte no la he investigado. Sólo quería poner ejemplos representativos para que fuera fácilmente comprensible. Y si te soy sincero, menos mal que no he ido por ahí porque bastante mal lo he pasado ya tirando de tijera para acortar el artículo.
      Lo de Katrin Bigelow no tiene nombre, lo que dices es una pasada. Por cierto, que no he comentado para no extenderme todavía más pero quería haberlo hecho, que otra gran mujer de la industria es Margaret Sixel. Su marido, George Miller, hizo una nueva versión de su clásica obra (Mad max) y no dudó en encargarle a ella el montaje. Siendo claros, media película es el montaje, eso es así, y la mujer va y se lleva el Oscar. Me encantó ese momento.
      Por último, 30 Rock no la he visto y, como me gusta ser honesto, no opino de lo que no he visto, puedo informar de referencias pero no opinar, lo siento. Por lo que leo, aquí ni siquiera se ha llegado a emitir toda, pero ni aun lo que se pudo ver lo vi. Culpa mía. Y ya me duele porque ahora me quedo con un montón de ganas de verla.

  3. Inma 12 Abril, 2017 at 22:12 Responder

    Menudo articulazo Edu. Muy bien documentado. Lo volveré a leer. Fan tuya por el hecho de que des duro al “no feminismo” en el cine. Por cierto ¿ cómo está en este aspecto el cine europeo, francés, nórdico, etc,etc.? a mí es que el cine europeo me gusta mucho. No te pido otro artículo de tanta extensión,simplemente una apreciación tuya, que por lo que veo : Tú sabes mucho.
    Un abrazo

    • Eduardo 14 Abril, 2017 at 18:11 Responder

      Muchas gracias, Inma!
      Me pones en un brete con tu pregunta, la verdad. Cada país es un mundo y aunque pueda parecer que no, las industrias cinematográficas europeas siguen dominadas por hombres. Simplemente hay que ver cómo el mundo que se representa es un mundo de hombres, sea la historia que sea, no acaba de normalizarse la igualdad. Vale que es una representación de la realidad, pero es un tema controvertido del que pensar y del que, siendo honesto, me quiero documentar más.
      Lo que está claro es que salen muchas más directoras, guionistas y productoras en este lado del charco. En el cine de aquí, sin ir más lejos nos encontramos con mujeres emprendedoras que todos conocemos: Iciar Bollaín, Gracia Querejeta, isabel Coixet, Pilar Miró o -y quiero destacar- la más reciente y gran luchadora Leticia Dolera, quien se curró como pudo una película ella solita y que arrasó en el festival de cine de Málaga, para mí mejor referente que los Goya. Que no se me pase decir que aun así este año ni una mujer nominada a mejor dirección y tan sólo una para direccion novel, que fue Nely Reguera por María (y los demás).
      El cine francés tiene una larga historia de películas muy interesantes feministas y con la mujer como centro absoluto de la historia. En ocasiones no me gusta porque muchas veces se deifica a la mujer desde un punto de vista masculino, y esto pasa mucho en Francia. No sé si me estoy explicando bien.
      Por otro lado lo que sí que se ha representado mucho en Francia son las historias de personajes lésbicos. Ejemplo son películas como La belle saison, Bye bye blondie o La vida de Adèle. La última de las tres sin embargo fue controvertida, la autora del cómic en el que se basaba no quedó nada contenta y, de las tres películas, es la que la dirige un hombre. Para mí las escenas de sexo eran demasiado extensas, explícitas y parecían querer atraer por el morbo al público másculino, me defraudó.
      Cuando pienso en cine francés y mujeres no puedo evitar acordarme de Azul y Rojo de la trilogía de krzysztof kieslowski, la vida soñada de los ángeles de Érick Zonca y Elles de Malgorzata Szumowska. Recomiendo cualquier película de Catherine Corsini o Virginie Despentes.
      Por último, en cuanto a producciones nórdicas, estoy mucho más puesto en televisión que en cine. En lo que es la industria recomiendo el documental de Canal+ “Las series que vinieron del frío”. Ahí explican cómo se forman y trabajan juntos actores, guionistas y directores de cine y televisión dando lugar a los mejores productos televisivos europeos sin tener el dinero de la BBC. En el artículo ya menciono Bron, pero ahora que lo pienso sí que se representa con mayor normalidad la igualdad de la mujer, supongo que porque también será así en la calle, en esas series. Con protagonistas femeninas recomiendo Borgen, Forbrydelsen (la versión original danesa de The killing) o Rita.
      Que no se me pase que una de mis directoras favoritas es la danesa Lone Scherfig con obras maestras como Italiano para principiantes o Wilbur se quiere suicidar.
      Ay, es que empiezo y no paro. Me doy cuenta de lo de moda que se ha ido poniendo que en las series policíacas tengan mujeres como protagonistas: Bron, La caza, The killing, Happy Valley o, para mí la gran sorpresa de este año pasado que ha sido la belga Enemigo público.

  4. Inma 15 Abril, 2017 at 09:33 Responder

    Muchas gracias por tu respuesta Edu!!. Interesante lo que cuentas. Algunas de las pelis o series que citas ya las he visto y otras procuraré de alguna manera verlas. La vida de Adèle me pasó igual, no solo son largas y demasiado explícitas las escenas de sexo sino también cuando comen los espaguetis. Es demasiado lenta. Además al final cuando le arrea la bofetada me fastidió bastante. Eso me llevó a pensar que la violencia no es tanto machista sino de pareja sea cual sea el tipo de pareja, el elemento que domina, pega. Me gustaron mucho las de la trilogía azul, rojo y blanco, especialmente Azul y lo mismo La vida soñada de los ángeles. Las de la danesa Lone Sgherfig son muy buenas, coincido contigo. Tranquilo, que has respondido a mis dudas, además no soy una experta en cine.
    Un abrazo.

  5. Aritz 15 Abril, 2017 at 14:06 Responder

    ¡Muchas gracias por tu artículo, Edu!
    Me ha hecho reflexionar y seguro que vuelvo a ver alguna de las películas o series que nombras con otra perspectiva.

    Una pequeña puntualización. En la imagen que has compartido sobre grandes sagas y los personajes principales, creo que Juego de tronos está metido ahí con pinzas, ya que la cantidad de personajes femeninos que hay y la fuerza que tienen es abrumadora!

    Un saludo.

    • Eduardo 19 Abril, 2017 at 20:25 Responder

      Uy, qué tema más delicado tocas con lo de Juego de tronos.
      Hay mucha polémica sobre si es una serie machista o no. Por un lado tenemos a personajes femeninos formidables como Cersei o Arya (mis personajes favoritos de la serie), por otro la enorme cantidad de desnudos femeninos y, una vez más, la comparativa entre el porcentaje de actrices que son muy atractivas con el de hombres que son muy atractivos. Luego, volvemos a olvidarnos del contexto, por mucha mujer poderosa que haya es un sistema de patriarcado absoluto, y no me refiero al método de sucesión de los poderosos sino a cómo se ve que vive cualquier familia en esa sociedad ficticia. Otra cosa que se ha criticado es la desproporcionada cantidad de violaciones que se producen en la serie, es que con lo crudos que son a veces los libros, no llegan a esa cantidad.
      Ojo, que nombrando estas cosas no estoy juzgando ni diciendo si es una serie machista o no, sólo aporto los datos. Tengo mi opinión al respecto pero prefiero guardármela.
      Bueno, creo que ha quedad claro por qué no he querido intencionadamente hablar apenas de la serie en este artículo a pesar de los grandes personaje femeninos, y es que el debate sobre el machismo en la serie sería ya un artículo en sí.

      • Aritz 24 Abril, 2017 at 19:12 Responder

        Pues mira que no termino de estar demasiado de acuerdo con los argumentos que citas…¿No es posible que a veces también se intente buscar donde no hay y magnificar cualquier detalle que justifique, apoye o refuerce nuestra idea inicialmente preconcebida (en este caso, “Juego de Tronos es una serie machista”)?

        En cuanto a desnudos femeninos, de verdad que no me parece que haya apenas… También se ven cuerpos masculinos semidesnudos a lo largo de todas las temporadas si no recuerdo mal…

        Actrices atractivas hay unas cuantas, cierto, así como no tan agraciadas. Lo mismo pasará con los actores. Los habrá, supongo.

        Patriarcado, podría entenderse así vale, pero entiendo que la serie está inspirada en el mundo medieval real, donde el papel de la mujer era el que era por desgracia.

        ¿No te quieres mojar tú, Edu? 🙂

  6. Sara 17 Abril, 2017 at 12:35 Responder

    Formidable artículo, tiene tanta chicha que da para una serie de ellos. Es muy importante destacar la brecha salarial ya que, aunque fuera debida al menor número de producciones en las que participa esto nos llevaría a otra pregunta: ¿por qué particpan menos? ¿hay menos papeles para ellas?

    Sólo una apostilla: cuando hablas de si el feminismo vende comentas que hay muchas mujeres en la cartelera pero que una película tenga una protagonista femenina no la convierte automáticamente en feminista.

    • Eduardo 19 Abril, 2017 at 20:11 Responder

      Sí, voy a aclarar lo que comentas en el punto de si el feminismo vende. Me refiero al feminismo aplicado a la compra/venta de producto cinematográfico en lo referente a protagonistas, es decir, a que si por el hecho de que la cara principal del cartel o heroína sea una mujer, no por ello vaya a vender menos. No me refiero en absoluto a que por tener protagonista femenina la trama vaya a ser feminista.

  7. nät 23 Abril, 2017 at 19:30 Responder

    W O W ! ! !
    Qué decir?! Impresionante artículo!
    Admirable, didáctico, ágil de lectura a pesar de la longitud… Pero lo mejor, el hecho de ser escrito por un hombre!
    Como mujer no puedo hacer otra cosa que aplaudir y “quitarme el sombrero” 😉

    • Eduardo 5 Mayo, 2017 at 17:09 Responder

      Es que creo que es más necesario artículos así escritos por hombres por razones obvias, para concienciar y erradicar en solidaridad con las mujeres, pero también, y me parece muy importante, porque nosotros también somos víctimas del machismo.

  8. Marta 24 Abril, 2017 at 21:02 Responder

    Cómo se agradecen artículos como éste. Me acuerdo la primera vez que vi Pretty Woman, tenía 13 años y sólo quería ser Julia Roberts para que un hombre como Gere se enamorase de mi. Nadie me explicó que mi visión, que junto con otras pelis marcarían la mujer en que me he convertido, era errada, y que mi admiración por la preciosa Julia era injustificada, o al menos las razones por las que lo hacía. Por eso cuando tenga una hija sabré qué decirle cuando vea Pretty Woman por primera vez. Artículos como éste son muy necesarios.

    • Eduardo 5 Mayo, 2017 at 17:16 Responder

      Iba a decir que mejor tu hija que no vea Pretty woman, pero lo cierto es que se puede le puede mostrar como ejemplo de lo que no es o no debería ser la realidad. Si le pones esa luego ponle Erin Brockovich, así ve a la misma actriz mostrando un ejemplo totalmente distinto. Con esa película se redimió Julia Roberts y hasta ganó el Oscar, el Globo de oro y el Bafta.

  9. Inma 14 Mayo, 2017 at 17:57 Responder

    Hola Edu. Hace ya tiempo que salió el artículo y tal vez ya no mires los comentarios,pero quería comentarte que hemos visto Enemigo público y nos ha parecido muy muy buena. Ahora hemos empezado a ver La caza y está muy bien.
    Fenómeno que recomiendes series porque al haber tantas una se pierde. Seguiremos viendo las otras que has recomendado. Gracias.
    Un abrazo Inma

Escribe un comentario

Tu dirección de email no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con asterisco