Psicología

¿Por qué bostezo cuando tú bostezas? Neuronas Espejo.

Antes de empezar a leer las siguientes líneas os proponemos un reto. Mira atentamente el siguiente video:

¿Por qué cuando vemos a alguien bostezar se nos pega el bostezo? Esto tiene un culpable: las neuronas espejo. Las neuronas espejo (NE) o “mirror neurons” son un grupo de células descubiertas por el equipo de Rizzolatti en 1996. A partir de una investigación con monos observaron que estas mismas neuronas se activan, cuando el mono observaba el movimiento de una mano, incluso aunque la parte final del movimiento se le hubiera ocultado.

Las NE se activan cuando: 1) uno mismo realiza el movimiento, 2) el mono ve el movimiento del otro, 3) el mono infiere o predice el resultado de una acción incompleta. Su misión es reflejar en nuestro cerebro la actividad que estamos observando. Como por ejemplo cuando vemos un partido de fútbol o vemos a alguien que corre para alcanzar el autobús. Las NE copian la acción, la imitan, aunque no siempre llegan a transformarla en movimiento. Sé que algunos habéis visto la luz, pero lo siento, ¡no por ver correr vamos a evitarnos ir al gimnasio!

Rizzolatti y su equipo, también descubrió que las NE se activan en mayor grado cuando las acciones motoras que vemos no son aisladas, sino que tienen un contexto significativo para nosotros. No es lo mismo ver moverse una mano en el aire, que ver mover una mano hacia una taza. En el segundo movimiento inferimos que la persona tiene sed y por eso quiere coger la taza. Esto supone la capacidad de estas neuronas para interpretar e identificar las intenciones de la persona que tenemos al frente en función del contexto.

Hasta aquí, la conclusión que podemos sacar es que nuestro cerebro está programado para imitar e interpretar el cerebro de los demás. Esto ocurre no solo con acciones, sino con emociones o sensaciones. No es solo un sistema de imitación, si no que permite hacer propias las emociones, sensaciones y acciones de los demás. En definitiva, hacen posible que nos pongamos en el lugar del otro, es lo que hoy se conoce como teoría de la mente y empatía:

– La teoría de la mente es la que nos permite inferir el estado mental de otras personas sin suponer que estas ideas o pensamientos sean como los de uno mismo. En esa interacción desarrollamos una teoría que nos permite atribuir ideas, deseos y creencias. La teoría de la mente nos permite identificar el sarcasmo, la ironía o los dobles sentidos. Si no sabes interpretar esto, puedes llegar a interpretaciones erróneas sobre el contenido de la conversación.

– Gracias a la empatía identificamos e interpretamos tanto nuestra emoción como la del hablante. Por la prosodia (entonación), el lenguaje no verbal y el contenido del mensaje damos una carga emocional a lo que nos están transmitiendo. Tu reacción a ese mensaje se ajustará en función de esa interpretación emocional. Si no eres capaz de hacer todo este proceso, posiblemente tu reacción no sea la adecuada o la esperada por el hablante desencadenando una discordancia.

Tanto la teoría de la mente como la empatía están altamente relacionados y nos conceden la habilidad para desenvolvernos socialmente. Nos proporcionan la capacidad para “leer la mente” del otro. ¿Qué pasa si no hay un correcto funcionamiento de las neuronas espejo? Existen trastornos donde se ha demostrado que hay una disfunción en este sistema. Un ejemplo sería el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Los chavales o adultos con TEA muestran carencias a la hora de identificar e interpretar las emociones del otro. Esto les afecta en el desarrollo social y en el ámbito de la comunicación. Sheldon Cooper es un claro ejemplo

Lo mismo pasa en la esquizofrenia. McCormick y su equipo demostró en 2012 cómo pacientes con esquizofrenia en momento activo (en brote psicótico) obtenían una activación anormal en el sistema de las NE en comparación con pacientes esquizofrénicos en fase residual (fase estable de la enfermedad) o sujetos sanos. ¿En que se traduce una disfunción en el sistema de NE? La sintomatología que nos encontraremos serán características de personalidad como: falta de sutileza, egocentrismo, falta de compasión, arrogancia, egoísmo… en definitiva, torpeza social.

Tales conductas o síntomas se relacionan con la psicopatía. El psicópata carece de empatía y teoría de la mente. La psicopatía se caracteriza por conductas crueles y con ausencia de compasión. El sistema de las NE se ubica en la corteza prefrontal inferior y en el córtex parietal inferior. Esto abre un debate interesante en el que se cuestiona si realmente el psicópata es libre a la hora de elegir su conducta o depende de un sustrato biológico que le condiciona.

El conocimiento y la implicación de las neuronas espejo no únicamente nos sirve para dar explicación a ciertos comportamientos sino también para generar nuevas terapias de intervención. Algunos autores reportan que técnicas de rehabilitación pasiva, basadas en la estimulación de las NE tiene un efecto beneficioso en el tratamiento de pacientes con déficits motores a causa de un daño cerebral. Todavía nos queda mucho por conocer sobre este sistema y los beneficios en futuras terapias. Hasta el momento, os invito a identificar en que momentos de vuestro día a día activáis las NE.

Nota: aquí tenéis algo de bibliografía sobre el tema, para aquéllos que queráis ir más allá en este tema:

McCormick, L. M., Brumm, M. C., Beadle, J. N., Paradiso, S., Yamada, T., & Andreasen, N. (2012). Mirror neuron function, psychosis, and empathy in schizophrenia. Psychiatry Research: Neuroimaging, 201(3), 233–239. https://doi.org/10.1016/j.pscychresns.2012.01.004
Rizzolatti, G., & Fogassi, L. (2014). The mirror mechanism: recent findings and perspectives. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 369(1644), 20130420–20130420. https://doi.org/10.1098/rstb.2013.0420

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Maria Garau

7 comments

  1. Aritz 25 abril, 2017 at 22:40 Responder

    Hola María.

    Interesante como siempre lo que cuentas.

    Vamos allá con mi comentario de analfabeto absoluto sobre el tema: Situaciones diarias en las que activamos las NE se dan a cientos. Te diría que siempre que interactuamos solcialmente con gente, ¿no? En cualquier contexto…Desde imitar gestos, comentarios, formas de hablar, acciones como el comero bebr algo…Vamos, ¡que me pregunto más bien en qué ocasiones no las utilizamos!

    Un saludo

  2. Maria 26 abril, 2017 at 15:21 Responder

    Efectivamente Aritz! Activamos las NE en nuestras interacciones y en muchas más ocasiones de las que pensamos!

    Gracias Inma por tus palabras!

  3. Inma 26 abril, 2017 at 19:28 Responder

    Muy cierto lo dicho arriba. ¿No os agotan esas personas,que las hay, que cuando tú hablas ellas están hablando, sin hablar, a la vez que tú? Realmente es muy frecuente esto. Frenar en el coche y vas de copiloto, darle al balón para que entre el gol y tantas cosas. Bueno ahora sabemos que son la NE.

    Un abrazo

  4. Anónimo 3 mayo, 2017 at 11:54 Responder

    Yo soy un auténtico analfabeto en este campo. En otros también. Pero el artículo me ha resultado entretenido porque al tiempo que lees vas recordando situaciones y personas que reflejan la misma sintomatología que aquí se describe. Me ha gustado.

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