Los pensamientos se clavan como espinas en tu cabeza.
Llenan los minutos hasta que rebosan las horas,
y se desbordan,
derramándose en tropel.

Cauce caudaloso y caótico,
inundan todo tu ser,
arrasando todo lo que hallan a su paso.

Tu corazón reacciona y se acelera.
Se duele.
Como te duele ver crepitar tus certezas,
haciéndose cenizas en el fuego de tus dudas.

Tu claridad mental y tu alegría
se disipan en el lento gotear de las horas.
Finalmente tu valor también se tambalea
y tropieza con las esquinas afiladas del día.
Se hace de noche mientras la oscuridad te asalta,
y tus lágrimas,
desesperadas,
se lanzan para dejarse morir contra el suelo.

Espera –grito –
Tú me enseñaste que uno tiene que admitir sus propias pausas.
¿Es que aún no lo ves?
Observa ahora.
Mira el paisaje tras la tormenta.
¿No reconoces la llanura que se abre ante ti, tras la riada?
Vacía de Todo, llena de Nada.

Tierra virgen y fecunda,
silenciosa y calmada,
donde la vida se aferra a su naturaleza esencial,
y florece nuevamente
con renovado sentido.

Deja que crezca,
sana y fuerte,
la nueva vegetación.
¡No te resistas!
Y ese hermoso paisaje devastado
será abonado de nueva vida.
Más pura.
Más sencilla.
Más centrada.
Porque la vida es más fuerte y sabia que tú y que yo,
y siempre se abre paso nuevamente.
A pesar nuestro.

Y si vuelve la riada y el lodazal
(siempre vuelven cuando menos lo esperas)
aguarda mi niña.

Aguarda hasta que se aclare el día,
y aprovecha en cada ocasión
ese nuevo Comienzo que se te ofrece
como una nueva y genuina Oportunidad.

 

_______________________________________________________-

 

Nota: imagen del encabezado obtenida de https://psiquedospuntocero.com/2015/03/03/la-depresion/

Share:

11 comments

  1. Inma 2 Mayo, 2017 at 13:48 Responder

    Miguel qué buen poema. Me ha gustado mucho mucho. Oye chico que tienes mucha trastienda tú. Ya te estaba echando en falta.
    Un abrazo.

  2. JOSÉ MANUEL MÍNGUEZ CASADO 3 Mayo, 2017 at 11:34 Responder

    Me ha gustado mucho. Y eso que yo no soy de leer poesía porque no entiendo lo que se quiere decir. Sin embargo, en esta ocasión, y quizás porque uno es sufridor de esta enfermedad, me siento totalmente identificado con lo que se dice.
    Gracias por estas preciosas y sinceras palabras.

  3. Inma 3 Mayo, 2017 at 22:08 Responder

    Miguel vuelvo a leer el poema y me gusta más y más. Me gusta el lenguaje sencillo y tan acertado y aunque yo no suelo mostrar mis interiores también me identifico con esas palabras. ¿Quién puede decir que no pasa por momentos parecidos?
    Un abrazo.

  4. Miguel Garau 8 Mayo, 2017 at 16:58 Responder

    Me alegro que os haya gustado! Muchas gracias por vuestras palabras (las que vienen del Sr. Mínguez y la Sra. Sayas me hacen especial ilusión). No suelo escribir de temas que no tengan que ver con la Historia, pero a veces salen estas cosas de las tripas, y es un placer compartirlo con vosotros, y sentir que hay más gente que se identifica con ello, muchas gracias familia.

  5. Anónimo 14 Mayo, 2017 at 21:56 Responder

    Miguel ¡pero qué majo eres! Gracias por agradecer nuestros comentarios. Deseando que nos visites ya lo sabes.
    Un abrazo Inma

Escribe un comentario

Tu dirección de email no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con asterisco