Opinión

San Fermín contra el amarillismo

Parece ser que, sobre todo desde los sucesos de 2016, los sanfermineros (hombres y mujeres, y tanto los “de casa” como los fieles visitantes del ancho mundo) somos un hatajo de machistas, babosos, agresores sexuales, borrachos y meones. La Santa Inquisición, al unísono y desde cualquier parte del espectro político, se ha empezado a cebar con nosotros porque el amarillismo y los columnistas mediocres necesitan carnaza para venderse. Ni siquiera es cuestión política lo de ir en contra nuestra; es sólo desvergüenza para vender morbo en los titulares. Prensa escrita, radio, blogs, televisión y opinadores del mundo entero (eso sí: todos de fuera, que son los que más saben). “San Fermín: machismo, maltrato y olor a pis”, rezaba un titular (que obviamente no merece ser enlazado aquí). “Los sanfermines (…) deben desaparecer”, concluía sin despeinarse una de las articulistas habituales de un conocido diario digital. ¿Por qué todos los pamploneses tenemos que aguantar este acoso irresponsable, este insulto a todos nosotros, este desprecio hacia nuestra cultura? ¿En qué momento empezamos a ser unos meones y unos maltratadores? ¿En qué momento? ¿Lo somos sólo nosotros, o ya lo eran nuestros padres? ¿O también nuestros difuntos abuelos eran ya unos borrachos de mierda y unos violadores? ¿Y nuestras putas madres, en qué momento empezaron a ser unas sumisas facilonas? ¿En qué momento vamos a acabar liándonos a hostias con tanto bocazas, y con toda la razón? Porque con algunos insultos no se puede jugar, y en eso estamos de acuerdo todos.

Esto no es ninguna tontería.

¿Que hay agresiones? Sí.

¿Son parte esencial de la fiesta? NO, NO LO SON: son actos individuales que nosotros somos los primeros en perseguir y censurar. Punto y final.

No vamos a tolerar que se nos insulte. Que se enteren antes de hablar. Porque la ignorancia es perdonable siempre, pero la necedad (orgullo de aquélla y desprecio de la verdad) no puede perdonarse nunca.

En una fiesta de un millón de personas, estos actos, por muy graves y trágicos que sean, son excepcionales y perseguidos por todos. Basta con unos pocos malnacidos (casi siempre de fuera, por cierto) para que pasen estas cosas; por tanto, sus actos no pueden ensuciar el nombre de todos nosotros. A nadie le duele esta lacra más que a nosotras y nosotros. Nadie lucha contra esta lacra más que nosotras y nosotros.

Sin embargo, ahora parece que San Fermín se reduce a eso. “¡Ay, y qué hacemos!” ¿Tiene solución? ¿Nos quedamos todos en casa? ¿Renegamos de lo mejor de nosotros mismos? ¿Somos “cómplices” (sin redención posible)? ¿O sólo “paletos de provincias” (a los que habrá que reeducar)? ¿Por qué hay tanto necio en este país, tanta querencia por la sentencia fácil y rápida? ¿Por qué se opina sin tener ni puta idea y sin querer conocer? ¿Alguno de los “opinadores” y “opinadoras” profesionales que parasitan los medios de persuasión de masas o la prensa digital “independiente” se ha parado a preguntar a las pamplonesas su opinión? ¿Por qué salen todas ellas (chicas jóvenes, mujeres maduras, ancianas y niñas) con tanta alegría de casa en semejante bacanal de abusadores y meones, en ese despropósito de “ensalzamiento del heteropatriarcado”? ¿Por qué no se quedan en casa? ¿Si salen, qué son ellas? ¿Sumisas y bobas? ¿O garrulas facilonas? ¿No se dan cuenta los falsarios (y falsarias) de que con ese relato las insultan sobre todo a ellas? ¿Querríamos para nuestras hijas una fiesta como la que describen estos impresentables? ¿Estamos locos? ¿No les da qué pensar, que igual se están equivocando? ¿Por qué hay tantos “periodistas” en España que no respetan su profesión? ¿Por qué tenemos que aguantar a una individua (pagada con dinero público en la televisión “de todos…”) diciendo que los corredores del encierro tienen impulsos irrefenables de agresión sexual? ¿No se les enseña en la facultad la diferencia entre esencia y accidente, entre correlación y causalidad, entre el todo y la parte? ¿No aprenden que tienen que conocer de primera mano aquello sobre lo que informan, contrastar fuentes? ¿No repara su deontología profesional en que las verdades a medias son las mentiras más viles?

Tenemos la mejor fiesta del mundo (para nosotros así es). Nuestras mejores vivencias, los más entrañables recuerdos de infancia, con los que ya no están, con los que vendrán en el futuro. El orgullo de una tierra que se vuelca en celebrar la vida, la amistad, el hermanamiento, su cultura inabarcable.

Pues bien, ahora resulta que sólo hay olor a pis, toros y violadores. “Es una fiesta dionisíaca”, repiten los cerebritos tras mirar la wikipedia, sin saber muy bien si eso es algo malo o sólo “regular”. Que busquen los “opinadores” y la Santa Inquisición, y no encontrarán ninguna mujer nacida en Pamplona que diga que esta es una fiesta “intrínsecamente machista”, como ha dicho algún imbécil. Ninguna pamplonesa lo dirá, porque la ha vivido y sabe que simple y llanamente NO LO ES. El movimiento feminista en Iruña ha luchado más que nadie contra agresores y babosos, pero no se le ha ocurrido decir burradas como que San Fermín sea machista, ni que todo esto sea parte “esencial” de la fiesta o algo “consustancial” a ella. Esto es simplemente una lacra de unos cuantos impresentables. Y no hay más. Babosos hay en todos sitios en la misma proporción: en-la-misma-proporción (léase repetidamente hasta que se entienda).

La tierra es esférica, e=mc2, el adn mitocondrial lo transmite la madre, el universo se expande aceleradamente, San Fermín NO es machista. Todo eso lo podemos SABER; nos lo dice la experiencia, se evidencia mediante la observación de la realidad efectiva, no de la “realidad” inventada. No hay mucho que discutir con quien opina a ciegas. Quien tenga ojos en la cara no tiene más que abrirlos.

¿Nos tenemos que disculpar los pamploneses por que cinco sevillanos violaran a una chica el año pasado? ¿Nos tenemos que avergonzar de que unas australianas (poquísimas, la mayoría de nosotros sólo lo ha visto en esas diez o veinte fotos mil veces repetidas) libremente y con todo su derecho, enseñen las tetas o se dejen tocar en la plaza de Navarrería? ¿Acaso no es evidente cómo toda la ciudad se vuelca año tras año en la lucha contra las agresiones? ¿Fue culpa nuestra el asesinato de Nagore a manos de un pamplonés? ¿Fue culpa nuestra?

Si alguien lamenta los episodios más oscuros de nuestra fiesta, esos somos nosotros, pero no somos los responsables. Si alguien lucha contra abusadores, machistas, violadores y babosos, somos nosotras y nosotros. ASÍ QUE NO: NO VAMOS A PEDIR PERDÓN POR ACTOS AJENOS, NI VAMOS A CALLAR ANTE TANTO INSULTO.

Recibimos a todo el mundo, pero nunca hemos pedido que nadie venga; nos bastamos los de casa, de sobra. Los que no entiendan de qué va esto, los que piensen que esto es un macrobotellón, por favor, que no vengan. Que no vengan y que se callen. Que tengan vergüenza (si no es mucho pedir) y se callen si no saben ponderar su desconocimiento antes de escribir tantas barbaridades.

Desde muy antiguo sabemos que la frontera entre Conocimiento y Opinión a veces es compleja, tramposa y difusa. Sin embargo, es muy clara e inequívoca la frontera que hay entre Opinión e Invención; la burda invención de un relato que no se corresponde con la realidad, un relato que desprecia la verdad. La Opinión, aun equivocada y poco formada, es siempre respetable; la p**a Invención de m***da no es respetable nunca. Toman la parte, la excepción, y manchan el todo: nos manchan a todos. Qué vergüenza.

San Fermín es algo demasiado bueno para creerte que de verdad exista. Es acojonante, en serio. Qué suerte haber vivido algo así. Tantas sensaciones y tan bonitas que la cabeza no da abasto para asimilarlas todas al mismo tiempo. La piel de gallina. Esa medio sonrisa que irremediablemente se nos escapa a todos cuando en cualquier época del año decimos esa palabra: “sanfermín”. Qué grande. Muchos (por no decir “todos”) decimos que nunca hemos visto nada igual. Ni siquiera Hemigway fue capaz de describirlo con palabras en ese libro que todos citan y nadie lee: hay que vivirlo para entenderlo. Los gaiteros tras el chupinazo, la despedida de los gigantes… Madre mía. Y tantos momentos mágicos, sean programados o espontáneos. Una explosión de alegría que a muchos de nosotros nos reconcilia cada 6 de julio con la vida. Así de simple; así de sagrado.

Está en la naturaleza humana que la ordinariez corrompa la excelencia. San Fermín es, por tanto, algo demasiado bueno como para que no viniera ya tanto necio irresponsable a querer destruirlo. Demasiado grande. Demasiado bonito. Ya tardaban… Ya tardaban los zombis en venir a pisarnos el pastel (síganlos en la sección de comentarios, no se lo pierdan).

El clamor de los navarros (de nacimiento y adopción) es claro: simplemente queremos que nuestras hijas, nuestros hijos, vivan lo que nosotros hemos vivido. Los que lo “conocen” saben qué es. No hay “opinión” ni “invención” que valga.

Seguiremos luchando contra el machismo y las agresiones en cualquiera de sus formas, como siempre hemos hecho (por desgracia, nadie nos puede dar lecciones en esto). Pero también vamos a luchar sin cuartel contra el insulto injustificado hacia los nuestros y hacia nuestra fiesta. Eman gogor!

GORA SAN FERMÍN. VIVA LA INTELIGENCIA.

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Larum

14 comments

  1. Inma 18 Julio, 2017 at 12:41 Responder

    Larum qué articulazo!!!!! Sembraoooo. Más de acuerdo no se puede estar. Lo bueno sería que la cuadrilla de mamones que nos denigran lo pudieran leer. ¡¡Imbéciles!!
    Un abrazo

  2. Anónimo 18 Julio, 2017 at 16:01 Responder

    Estoy completamente de acuerdo. Me he sentido humillada con tantos comentarios tan negativos contra San Fermin. Viva San Fermin.

  3. Oskar 18 Julio, 2017 at 16:29 Responder

    Muy buen artículo, los y las que llevamos muchos años ¡¡¡ viviendo!!! Los Sanfermines seguro que entendemos muy bien lo que dices, los que no lo entiendan que vengan a conocerlos con la mente abierta o que nos dejen en paz porque no entiendo lo que mueve a algunas personas a propagar informaciones o ‘desinformaciones’ como las que hemos visto….. o tal vez si…

  4. Juan 18 Julio, 2017 at 16:45 Responder

    El morbo vende. Es la realidad.

    “Acoso de chica” y una foto de una tía en pelotas en vez de titular “Almuerzos” y la gente almorzando en la calle vende más. Y al final es un negocio, con trabajadores y dueños que necesitan ingreso. No seamos inocentes ni nada en un mundo que se mueve por dinero. Y también, ¿No pensamos que el trabajor que escribe esos titulares tiene una familia que tiene que dar de comer? Solo pensamos y nos importa como nos ven de fuera.

    Y ¿qué más da como nos ven de fuera? Nosotros disfrutamos, cada uno a su manera, y punto. No somos todos ni unos machistas, ni alcohólicos. Nos tenemos que parar de hacernos la víctima siempre y disfrutar del día a día porque la vida es muy corta.

  5. inma 19 Julio, 2017 at 11:58 Responder

    Juan, no es que sólo nos importe cómo nos ven fuera, es que nos toca las narices que nos deformen. Claro que todo es dinero,pero igual con otros titulares esas familias que tienen que dar de comer a sus hijos también les podrían dar ¿no? El amarillismo vende si nosotros compramos. No lo compremos, no participemos de él… y si los trabajadores que hacen prensa amarilla se quedan sin curro pues que se hagan mirar el por qué ha ocurrido.

  6. ainara 20 Julio, 2017 at 11:40 Responder

    Muy buen artículo. Totalmente de acuerdo en todo, soy Pamplonesa e Iruindarra de toda la vida, San Fermines son mis fiestas, y así se las quiero transmitir a todo el mundo, y a mi familia. Estoy indignada con todo lo que está pasando, y he de decir que jamás me he sentido acosada. Pero este año estoy de lo más enfadada con esos medio de comunicación, y desde aquí pediría al señor alcalde o a quien corresponda que el año que viene deberían de vetar a esos “llamados periodistas” en nuestra ciudad. Directamtente les quitaría su acreditación y les invitaría amablemente a abandonar nuestra ciudad.
    Están empezando a dar la misma imagen que dan de Ibiza, Mallorca etc… que sólo se dedican a sacar “el todo vale” y ni aquí ni allí creo que nos lo merezcamos.

  7. Anónimo 20 Julio, 2017 at 12:07 Responder

    Yo lo único que digo es , que tengo amigos de Murcia que empezaron viniendo tres y a poder ser , no fallan año tras año , el caso es que cada año van llegando más y nosotros más contentos y encantados no podemos estar , de saber que amigos a los que quieres , vienen a tu tierra y se meten en la fiesta , este año uno de ellos a traído a su hija de 20 años , fíjate que amenaza vera .,,,, Las cosas caen por su propio peso y seguro que no sólo los de casa defendemos sanfermines. Gora san Fermín , viva y vivamoslos en paz y como siempre lo hemos hecho con mucha ALEGRÍA

  8. Juan 20 Julio, 2017 at 19:20 Responder

    Inma, deforme? Pero vamos a ver, creo que la mayoría de las personas podemos ser adultos y la opinión o, como usted quiera llamarlo “deforme” es irrelevante cuando nosotros sabemos la realidad. Y, con perdón, pero eres bastante ingenua si piensas que “Entre 5 violán a chica en Pamplona” vende (si, vende) menos que “Temperatura y ambiente agradable en Pamplona”. De hecho, piensa, tú a qué noticia entrarias antes a leerla y comentar? Ahí lo tienes todo. Eres parte del movimiento que da raíz a este tipo de titulares porque también lees la noticia. Ni es bueno, ni es malo, simplemente el ser humano y la sociedad funciona así: Nos gusta el morbo.

  9. inma 21 Julio, 2017 at 22:03 Responder

    Ya, vale, pero no es lo mismo leer una noticia buena o mala que ,con perdón, hurgar en la mierda. Y el amarillismo es ni más ni menos que eso.
    Doy por terminada mi discusión.
    Un saludo

  10. Anónimo 22 Julio, 2017 at 10:41 Responder

    Absolutamente de acuerdo con el artículo. Pero no pensáis que un poquito de culpa también tiene el Ayuntamiento al poner el foco principalmente en lo malo, yo no sé si es bueno que se vaya a Madrid (30 de junio) y se hable sólo de la campaña contra el acoso sexual durante más de una hora, obviando y sin hablar de todo lo bueno que tiene la fiesta.

  11. El beltxa 23 Julio, 2017 at 22:42 Responder

    Aquí hubo un tío que hacía concursos de fotos de Playboy. Que se sacaba fotos en la página web que más visitantes tenía sobre San Fermín en Pamplona y salía tocándole las tetas a mujeres. Que decía que San Fermín era una fiesta aldeana y todos le reían las gracias por que era lo progre y si ademas lo untabas con un toque de aberchalismo ya era la ostia.
    Traian australianas y todo dios a tocar berza
    En peñas a las tantas de la madrugada ponian la pelicula en canal plus x.
    No se que hubiera pasado si alguien lo hubiera denunciado
    Ahora llegan los salbapatrias y te dicen que gracias a ellos Pamplona libre de agresiones.
    Vamos pa mearse

  12. Aritz 24 Julio, 2017 at 11:37 Responder

    ¡Se nombró al ínclito por fin!
    Hombre, una cosa es hablar y definir SF como una fiesta aldeana, abertxale (y no abertxale!), de alardear de sacar fotos para Playboy etc y otra muy distinta dejar caer que aquí siempre ha habido agresiones sexistas y que se toleran.
    La diferencia que veo yo de un tiempo a esta parte es que hasta hace poco, dichas agresiones se tapaban por medio de la administración (por motivos obvios) y recientemente se ha decidido atajarlas a través de hacerlas públicas.
    Aldeanismo si, en su justa medida, ¿por qué no? Somos pueblerinos. Agresiones sexuales lo siento pero no.

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