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Manual para ochenter@s nostálgic@s. 1976 (IV)

Cinematográficamente hablando, la década de los 70s supuso formalmente el inicio del cine moderno tras el declive del sistema de estudios de Hollywood y el fin del código Hays a finales de los 60s. Creado por la asociación de productores cinematográficos de Estados Unidos, este código establecía lo que era normalmente aceptado y, por tanto, lo que se podía ver y lo que no en las producciones americanas. Aunque establecido en 1930, el código Hays se aplicó desde 1934 hasta que se abandonó en 1967 para dar lugar a un nuevo sistema de clasificación por edades. Lógicamente, eliminada la censura el sexo, la droga y el rock & roll llenarían la escena hasta los 80s momento en el que se iniciaría el cine post moderno.

Algunos críticos consideran los 70s como la última época dorada del cine. Yo no estoy muy de acuerdo. El cine es un arte y lógicamente debe analizarse e interpretarse como tal. Pero el cine, ante todo, es creatividad y entretenimiento y los 80s rebosan de esas dos cualidades. Lo que es innegable es que como en la música, los 80s no podrían entenderse sin la evolución cinematográfica que se produjo en los 70s y esta década vio como las trayectorias profesionales de las promesas del nuevo Hollywood empezaban a tomar forma. Desde la mitad de la década, una nueva generación de actores, directores y productores varió el rumbo de la industria y las grandes compañías estadounidenses empezaron a ver tambalear su imperio. El gran empresario de toda la vida dio paso a un grupo de accionistas que pusieron al frente de sus empresas a ejecutivos eficientes (con tirantes, ya sabes) que defendían su puesto buscando auténticos Blockbusters. A partir de ese momento los nostalgic@s empezamos a disfrutar de verdad. Mientras grandes directores como Billy Wilder, John Huston o Elia Kazan salían de su zona de confort, surgía con fuerza el grupo formado por Woody Allen, Spielberg, Coppola, Scorsese o George Lucas, entre otros. El cine evolucionó y entró en la era dominada por el box-office, es decir el ranking de éxito elaborado a partir de la recaudación. Este criterio empezó a utilizarse para identificar aquellas películas habían recaudado más en un fin de semana y el cine empezó a estar dominado por cuestiones esencialmente comerciales.

Consciente quizás de ello, Francis Ford Coppola buscó una vía alternativa que le diera más independencia de la estructura industrial de Hollywood y después de reunir un mínimo capital financiero, fundó a principio de los 70s la American Zoetrope, la productora que tanta relevancia tuvo en su vida.Como Dios los cría y ellos se juntan, con esa filosofía Coppola ayudaría a George Lucas a sacar adelante sus primeros proyectosmientras que, para no aburrirse,  abordaría el encargo de la Paramount de dirigir «El Padrino» (1972). El resultado fue impresionante y le consolidócomo uno de los mejores directores del momento. Comercialmente, fue una de las películas más taquilleras de la historia y años más tarde llegarían dos entregas más: «El padrino II» (1974) y «El padrino III» (1990), que resultaron asimismo excelentes.Personalmente, me declaro fan de los Coppola (padre e hija) y de los personajes de Don Vito y Mike Corleone (Todo por la familia). La saga completa la habré visto más de veinte veces y si hay algún extraterrestre que no la ha visto le invitoa que la disfrute. No es nada personal.

Por medio de Zoetrope, Coppola deseaba consolidar un equipo de trabajo con el que se pudiera hacer frente a producciones de bajo coste y con la máxima independencia de los que movían los hilos en Hollywood. Inspirado en Coppola y con la misma filosofía, George Lucas empezaría a construir su imperio con la constitución de Lucasfilm (1971) y unos años más tarde, Steven Spielberg, fundaría la productora Amblin Entertainment (1981). Estos directores y sus productoras nos regalaron las principales películas de los 80s: entre otras, las sagas «Star Wars», «Indiana Jones» y «Regreso al futuro»(casi nada) y otras películas icónicas como «E.T.» (1982), «Gremlins» (1984), «El secreto de la pirámide» (1985), los «Goonies» (1985) «Dentro del Laberinto» (1986) o «Wilow» (1988). Empezaba la diversión.

Como veremos, 1976 no fue mal año para el cine. Gracias al nuevo estilo que empezaba a imperar en Hollywood pudieron estrenarse películas que, sin duda, han pasado a la historia como «Taxi Driver» (You talkin’ to me?), «Carrie» o «La Profecía». Películas bastante bizarras, por cierto. Con estilos más amables, podemos encontrar películas como «Todos los hombres del presidente», «La Tapadera» o «Marathon Man» y para los nostalgic@s destacar que también se estrenó «La fuga de Logan». Por la importancia que tuvo para el cine erótico creo que vale la pena destacar el estreno de la producción nipona «El Imperio de los sentidos». Parece ser que tras su estreno se dispararon las ventas de huevos (ahí lo dejo).

No obstante, la ganadora indiscutible de los principales premios cinematográficosy que con sus posteriores entregas se convertiría en importante icono de los 80s fue la película «Rocky». Dirigida por John G. Avildsen, la película fue escrita y protagonizada por Sylvester Stallone y parece ser que la idea original le surgió tras ver un combate entre Muhammad Ali contra Chuck Wepner (lo vio claro). En esencia, «Rocky» narra la búsqueda del sueño americano de Rocky Balboa un italoestadounidense de clase baja que tiene que hacer de matón en los suburbios de Philadelphia, a pesar de tener más corazón que cabeza. Su talento para el boxeo y el encuentro con la que sería su esposa, Adriane Pennino le ofrecen la determinación para enfrentarse (y partirse a cara, literalmente) con Apolo Creed por el campeonato mundial. «Rocky» fue la primera película deportiva en ganar un Oscar y fue un éxito absoluto en taquilla llegando a recaudar $117 Millones solo en Estados Unidos. Creo que uno de los éxitos de la película fue que el presupuesto disponible para el rodaje era más bien escaso. Esto obligó a que escenas filmadas en los exteriores de Philadelphia se rodaran en modo guerrilla, vamos, sin ningún permiso, ni equipos ni extras. Las escenas en las que Rocky entrena en la calle, interactúa con el frutero o los puestos del mercado son totalmente improvisadas. Otro acierto fue la banda sonora. Está claro que puedes improvisar lo que quieras pero si al editar le incluyes temas como «Gonna Fly Now» la cosa se pone molona. Por cierto, aunque se suele relacionar con la primera entrega de «Rocky», el tema «Eyes of the Tiger» fue escrita a petición de Sylvester Stallone para incluirla en la BSO de la tercera entrega. A partir de entonces, la gente ya puedo hacer fitness en condiciones.

Cuando os dije al principio que 1976 fue una año más especial de lo que parecía, fijo que no me creísteis pero tanto «Encuentros en la tercera fase» como «Star Wars» se rodaron ese año. Ambas películas fueron el punto de partida del modelo de negocio moderno de Hollywood el cual empezó a girar en torno a películas de acción o aventura basadas en premisas (digamos que sencillas) que se estrenaban en verano rodeadas de grandes campañas publicitarias y en muchas salas de cine para intentar asegurar su éxito entre el público.La fórmula sin duda funcionó.

El estreno de «Encuentros en la tercera fase» supuso la consagración de Spielberg como uno de los grandes creadores del cine moderno y confirmó que el impresionante éxito que había conseguido con «Tiburón»dos años antes no era algo pasajero. De hecho, «Tiburón» fue una de las películas más taquilleras de la historia hasta el estreno de «Star Wars» y la nueva película de Spielberg era algo completamente diferente. Poca gente confió en ese nuevo proyecto hasta su estreno (claro) y la productora Columbia pudo respirar aliviada porque se encontraba en un momento límite, acosado por las deudas y a punto de desaparecer. «Encuentros en la tercera fase»representó uno de los grandes proyectos vitales de Spielberg y el cumplimiento de un sueño de la infancia. Esuna película muy personal y una de las dos producciones que Spielberg escribió y dirigió en su totalidad. Creo que ahí radica su genialidad.

El título original fue «Close encounters of the third kind»y su traducción al castellano no fue muy acertada ya que literalmente debería haber sido algo así como encuentros cercanos del tercer tipo. No sé si sabéis que en ufología un encuentro cercano es un evento en el cual una persona es testigo de la presencia de un objeto volador no identificado (OVNI) y, en ocasiones, de sus posibles ocupantes. Esta clasificación fue inventada por el astrónomo y freak ufólogo estadounidense Josef Allen Hynek que publicó en 1972 el libro «The UFO experience: A Scientific enquiry». Ya sabéis, cada uno con su pedrada. En este libro, Hynek introdujo los tres tipos básicos de encuentros posibles y comohabréis podido deducir la película de Spielberg está basada en esta escala. La idea es que un encuentro cercano del primer nivel implica el avistamiento de uno o varios objetos voladores no identificados en el cielo que pueden ser platillos o discos voladores, luces extrañas u objetos aéreos voladores que siguen trayectorias de vuelo no balísticos. Los encuentros cercanos del segundo tipo implican ya que te has encontrado con un OVNI. Vamos que lo estás viendo aterrizar y tú tienes claro que eso no es un avión. Generalmente llevan asociados efectos comprobables como daños en el terreno o la vegetación, espantadas de animales o interferencia con motores y objetos electrónicos. También está asociada a cierta parálisis humana (aunque eso no me parece raro) e incluso el testigo puede llegar a experimentar pérdidas de la noción del tiempo (time gap o time loss). En los encuentros cercanos del tercer tipo la cosa se pone ya sería. Implica no sólo la observación del OVNI sino que te encuentras con las entidades biológicas o seres animados como les llamó Hynek. Vamos, partida de Mus con los extraterrestres. Si os interesa profundizar en el tema que sepáis que otro freak, Ted Bloecher, propuso dividir los encuentros cercanos del tercer tipo en siete subtipos específicos pero me parecen tan bizarros que he preferido no incluirlos.

«Encuentros en la tercera fase»es por tanto una película de extraterrestre pero contada con seriedad y respeto. La película tiene un enfoque personalista desde la perspectiva de tres personajes afectados con un encuentro cercano: un hombre común que tiene un encuentro mientras trabaja, una madre que padece la abducción de un hijo y un científico apasionado por el tema. La película empieza en el desierto de Sonora donde el científico (francés, por cierto) y otros investigadores gubernamentales americanos descubren los aviones de un escuadrón aéreo que había desapareció misteriosamente en la segunda guerra mundial. Los aviones los encuentran completamente operativos pero sin rastro de los pilotos y al preguntar a un testigo que lógicamente está en estado de shock solo acierta a decir «El Sol salió anoche y me cantó». A partir de ahí empieza la trama donde todos los personajes afectados por los encuentros empiezan a obsesionarse con un lugar que no reconocen (la torre del diablo) y con cinco extrañas notas musicales.

En mi opinión gran parte del éxito de la película es que, por primera vez, se abordaba el encuentro con extraterrestres no como seres amenazantes y con intenciones invasoras, sino como seres civilizados con los cuales poder comunicarse. Pero claro ¿cómo te comunicas? Spielberg lo resolvió muy bien ya que utilizó en el film un lenguaje gestual de manos para enseñar música a sordos que fue inventado por el reverendo John Curwen y adaptado por el compositor y etnomusicólogo Zoltán Kodály a finales del XIX. Las cinco extrañas notas representan el abecedario del potencial lenguaje con el que comunicarse entre especies y la verdad que acertó porque aun hoy nos acordamos de ellas.

«Encuentros en la tercera fase» recaudó más de $ 300 Millones en todo el mundo y fue un éxito total. No obstante, su rodaje no fue fácil. Nada fácil. Los problemas con el rodaje de exteriores de «Tiburón» marcaron a Spielberg de tal manera que se empeñó en rodar en estudio todo lo que fuese posible lo que obligó a la construcción de enormes decorados y encareció mucho la película. Columbia estaba realmente preocupada y con razón. La película costó finalmente $19 Millones (más del doble de lo presupuestado) y Spielberg empezó a ganarse fama de despilfarrador al pasarse de presupuesto como le había ocurrido con «Tiburón» y como luego le ocurriría con «1941».No sé si aplicaría aquí el dicho de mal de muchos, consuelo de tontos pero a George Lucas no le iba mejor con el rodaje de «Star Wars». Tanto es así, que un día de desesperación fue a visitar a Spielberg al rodaje quizás para encontrar algo de consuelo. El fin de semana que duró la visita dio como resultado una de las apuestas más curiosas de la historia del cine. Lucas, asombrado por el despliegue de su colega le confesó que «Encuentros en la tercera fase» iba a ser un éxito absoluto y «Star Wars» un fracaso. Como Spielberg no lo veía nada claro le propuso a Lucas intercambiar el 2.5% de los ingresos de «Encuentros en la tercera fase» por el 2.5% de los ingresos de «Star Wars». Es fácil saber quien salió ganando. Aunque eran ya amigos, a partir de entonces supongo que se convertirían en hermanos. A lo largo de sus carreras, el respeto y el cariño mutuo que se tenían ha quedado recogido en multitud de guiños que (parece ser) empezaron en «Encuentros en la tercera fase». Para los nostlagic@s que no se haya fijado que sepáis que hacia el final de la película, cuando se produce el primer encuentro de la nave nodriza que aparece lentamente sobre la Torre del Diablo, se puede descubrir a R2-D2 en el centro de la nave.

No os descubro nada si afirmo que «Star Wars» fue un éxito rotundo. Lógicamente, recaudó mucho más que «Encuentros en la tercera fase» y superó lo recaudado por «Tiburón». Fue un éxito tan claro que Spielberg contrató una página entera de publicidad en la revista «Variety» en la que aparecía R2-D2 pescando un tiburón con un texto que decía:

«Dear George, Last Week “Star Wars” moved ahead of “Jaws” in domestic film rentals. Your hyperspace performance package really did the trick. Congratulations to the Cantina crowd and all the forces of your imagination that made “Star Wars” so worthy of the throne. Wear it well. Your pal. Steven Spielberg».

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1 comment

  1. Fer 11 Agosto, 2017 at 16:02 Responder

    Carlos, la serie que te estas cascando de articulos es acojonante. Estas cumpliendo de largo con tu objetivo de poner orden a los recuerdos para transmitir una parcela de lo que vivimos. Enhorabuena y gracias.

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